28 de mayo de 2011

La Tiara de Benedicto

La tan comentada tiara obsequiada recientemente a S.S. Benedicto XVI ha dado para hablar en los medios católicos de todas partes -incluso en los más heterodoxos. Así pues, yo no haré la excepción.

Al concluir la audiencia general del miércoles 25 de mayo -en Argentina fecha patria (de la que hablaré después)-, Benedicto XVI fue obsequiada con una hermosa tiara papal que he descrito en los ornamentos propios del papa, donada por el empresario alemán Dieter Philippi, propietario de la famosa Colección Philippi que contiene numerosos ornamentos y elementos litúrgicos no sólo católicos sino de diversas religiones. Philippi es un devoto católico, atento seguidor de la liturgia papal; la tiara que le obsequió al Santo Padre fue elaborada en Sofía, Bulgaria, por cristianos ortodoxos de Liturgix.




Una pequeña delegación de católicos y ortodoxos búlgaros en peregrinación a Roma se acercó a obsequiar esta tiara encargada por Philippi, en nombre de la unidad de los cristianos.


La última coronación papal la de S.S. Pablo VI. Aunque él decidió dejar de utilizar la tiara papal a pocas semanas de su coronación, y puso la suya propia ante el altarde la Basílica de San Pedro en un gesto de humildad, su encíclica de 1975 Constitución Apostólica, Romano Pontifici Eligendo, requirió explícitamente a su sucesor tener una coronación, indicando:


"El nuevo pontificado debe ser coronado por el mayor Cardenal Diácono."



Pablo VI coronado por el Protodiácono Cardenal Mons. Ottaviani


Sin embargo, en medio de una considerable oposición dentro de la Curia Romana, su sucesor el Papa Juan Pablo I optó por no ser coronado, eligiendo en cambio, tener una Misa de Inauguración Papal de características menos formales.

Después de la muerte repentina del Papa Juan Pablo I tras un pontificado de apenas 33 días, el nuevo Papa Juan Pablo II, optó por copiar a su precursor eligiendo una ceremonia discreta en vez de reinstalar la coronación papal. En la homilía de su Misa de la Inauguración, el Papa Juan Pablo II dijo el que Pablo VI luego de su Coronación jamás volvió a usar la tiara papal y que dejó
a sus sucesores en libertad de decidir en este sentido.


"El Papa Juan Pablo I, cuya memoria está tan viva en nuestros corazones, no deseaba tener la tiara, ni su sucesor la desea hoy. Ésta no es época de volver a una ceremonia y a un objeto considerados, incorrectamente, como un símbolo de la energía temporal de los Papas."
Los críticos de una vuelta a las coronaciones papales interpretaron sus palabras “éste no es el tiempo...” como indicación de no había lugar para este ceremonial antiguo en cualquier época luego del Concilio Vaticano II. Los partidarios de la coronación asumieron que las semanas posteriores a la muerte repentina del Papa Juan Pablo I, a sólo seis semanas de la inauguración anterior, (su día de inauguración), no era “hoy” la época de regresar a la ceremonia anterior, pero que la vuelta a una coronación tradicional era una opción para los papas futuros.El Papa Juan Pablo II en su Constitución Apostólica de 1996, Universi Dominici Gregis, recomendó que cada Papa en el futuro, tome la decisión sobre si desea realizar una inauguración o una coronación. Él escribió:

"El Pontífice, después de la solemne ceremonia de inauguración del pontificado y dentro de un tiempo conveniente..."
En ninguna parte Juan Pablo II indicó qué forma debía tomar la “inauguración de un pontificado”; en términos técnicos una inauguración papal y una coronación papal se podrían utilizar para inaugurar un pontificado: ambas ceremonias habían sido descritas en el pasado usando tal término. Al escribir sobre la “inauguración de un pontificado” antes que sobre una “inauguración específica de un papa” se deja a la decisión individual de los nuevos Papas la elección de forma particular de ceremonia que los papas futuros pueden utilizar. Para comenzar un pontificado, el Papa Juan Pablo II considera como único requisito la realización de una “ceremonia solemne” sin especificar exactamente la forma de la ceremonia.

Tiara de Juan Pablo II, que nunca fue coronado.

Aunque ya conocemos "polémicas" desatadas por tiaras, como aquella que fue agregada casualmente en el escudo papal en un tapiz durante cierto Angelus el año pasado, que suscitó toda clase de comentarios críticos aún dentro de ciertas facciones del clero -y satisfacción en las más tradicionales-, no se puede dejar de mencionar que ha sido un símbolo milenario del Papa (representan y simbolizar el orden sagrado, la jurisdicción y el magisterio del Romano Pontífice) y que así ha de ser por siempre.

El famoso tapiz que incluyó la tradicional tiara reemplazando a la mitra.

Más fotos en detalle de la tiara obsequiada al Santo Padre para su uso particular, para admirar su belleza.










Y para la fantasía de algunos...





9 comentarios:

  1. Ver al Santo Padre con la tiara sería una bonita experiencia ya que para muchos es desconocida

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  2. Ya lo creo, aunque las probabilidades no sean las más prometedoras.
    Oremos entonces por el Santo Padre, Summo Ponitifici et universali patri.
    Pax et Bonum!

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  3. Para que Benedicto XVI use la tiara creo que debe ser coronado con ella, ya que el último que ha sido coronado fue Paulo VI.
    Fernando

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  4. Seria bueno que se suprimiera totalmente el uso de la tiara, pues eso va a favor de la imagen de la iglesia de Ntro Sr. y sus ensenanzas respecto a la humildad, tambien deberian suprimir todo simbolo de ostentacion por el mismo sentido.

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  6. Rómulo:

    Ante todo, las decisiones que toma el Santo Padre o la Curia, etc., no se toman para "favorecer" la imagen de la Iglesia, si no en aras de enaltecer y servir a Dios. La imagen de la Iglesia es Cristo; lo demás es propio de la naturaleza humana, que es providencialmente ayudada por la Gracia.

    La tiara papal no es un signo de ostentación humano si no que indica la naturaleza real de Cristo, y por tanto la figura del Papa, su Vicario. Cualquier signo de enaltecimiento de Cristo, de los Santos, de los Apóstoles, etc., es bienvenido para la mayor gloria de Dios.

    Con respecto a la humildad de la que ha hablado: quien ve en la tiara una ostentación humana no comprende la realeza de Cristo y no logrará entender la humildad de la que un hombre se arma para llevarla en su indigna cabeza (por su naturaleza caída, pecadora) y con qué honor lo hace, por llevarla en nombre de Cristo.

    Saludos en Él mismo.

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  8. Coincido con Jerónimo, es una lastima que se hallan dejado de usar muchos ornamentos papales como la Tiara, la silla gestatoria, etc. Pienso que no tiene nada que ver con el lujo y ostentación, al contrario, realza lo divino, es mucho mas solemne, y no tiene que ver la humildad en esto.

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