22 de febrero de 2011

Pablo VI hizo arrodillarse y pedir perdón a un cardenal que criticó la Humanae Vitae


Cuarenta años después de la publicación de la encíclica Humanae Vitae, cuando queda claro el fracaso de la revolución sexual, un libro que analiza el valor de las normas morales propuestas por Pablo VI fue presentado el pasado viernes 18 de febrero en la Universidad Lateranense en Roma. El estudio se titula: «Custodios de la vida. La actualidad de la encíclica Humanae Vitae», una obra dirigida por la profesora de la Universidad La Sapieza, Luceta Scaraffia. Mons. dal Cavolo dio a conocer lo ocurrido entre el Papa Montini y un cardenal hispanoamericano.


(Zenit/InfoCatólica) En la presentación intervino monseñor Enrico dal Covolo, rector magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense; moderó monseñor Luis F. Ladaria S.J., secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y los conferenciantes fueron la periodista Ritanna Armeni, el director de Il Foglio, Giuliano Ferrara, y Hermann Geisler. F.S.O, de la Congregación de la doctrina de la Fe.

Mons. Enrico dal Covolo

Monseñor dal Covolo aseguró que la Humanae Vitae, una encíclica publicada el 29 de julio de 1968 “se vuelve más actual a la luz de los nuevos descubrimientos científicos”. “En aquella época la encíclica encontró resistencia mismo dentro de la Iglesia”, recordó.

Para ilustrarlo contó a los presentes un hecho inédito: 
“Un presidente de una conferencia episcopal de una importante nación de América Latina había manifestado en un telegrama a Pablo VI, en nombre del episcopado de aquella nación, ‘una vibrante y clara perplejidad sobre el texto publicado’. El Papa hizo llamar al cardenal a Roma, y una vez aquí le pidió que se pusiera de rodillas y pidiera perdón”.
 


N. de J.V.: qué ejemplo el de S.S. Pablo VI, sobre la obediencia al Vicario de Cristo!

Es que “en los años 60” explicó, existía una “desenfrenada reivindicación de libertad sexual que afectaba también amplios sectores de católicos”, precisando que “los debates sobre aborto y divorcio eran páginas que parecían partes de guerra”. Por lo tanto en aquel momento el mensaje de la Humanae Vitae fue muy valiente”, dijo.

Es una encíclica que “se mantiene actual y restituye a la sexualidad el profundo sentido espiritual como verdadero icono del Amor Trinitario” explicó.



Choque entre la coherencia de la Iglesia y la sociedad

Por su parte la periodista Ritanna Armeni, conocida por su participación en algunas manifestaciones contra el aborto, precisó que es una mujer laica no creyente, sin pretensiones filosóficas. Su opinión es que existió “un choque entre la coherencia de la Iglesia y una sociedad que le fue contra”. Esto lo demuestra el hecho que “se afirmó la píldora, ahora mismo la del día después, el aborto, la separación entre concepción y sexualidad”.

Por lo tanto dijo “la encíclica asumió un significado profético” porque “predice al hombre moderno”. La periodista sin embargo se mostró crítica con las posiciones de la Iglesia en materias como convivencias prematrimoniales y uniones entre personas del mismo sexo.

N. de J.V.: ya tenía que hablar de más la Armeni... ! Limitecé a lo suyo, y todo va a ir mejor.

El director del diario Il Foglio, Giuliano Ferrara, manifestó su opinión en cuanto no creyente, si bien antiabortista convencido. Consideró que cada cambio es un signo de los tiempos. “Si el hombre evoluciona hacia esa dirección, debe hacernos despertar ese optimismo progresista, dijo. Mas allá de estas opiniones consideró que existía una base lógica por la cual publicó la encíclica en su diario: “Creí que fuera posible actuar ante el rechazo de la vida, que no puede ser reducida y maltratada hasta este punto”.

N. de J.V.: "debe hacernos despertar ese optimismo progresista"?? Ya empiezo a comprender por qué cedió un espacio de su periódico a la presentación del libro!

Signo de contradicción

El padre Hermann Geisler, F.S.O, de la Congregación de la Doctrina de la Fe indicó que la Humanae Vitae “es un gran sí a los valores humanos y cristianos”. Y recordó como “la encíclica se volvió rápidamente un ‘signo de contradicción’ no solamente para las sociedades occidentales marcadas por la revolución sexual, sino también para vastos sectores de la Iglesia, demasiados influenciados por el espíritu del mundo”.

Geisler indicó además como “las varias contribuciones del presente libro ponen en evidencia” que “la Humanae Vitae, como toda la moral católica, es un gran sí a la vida, a la dignidad de la persona y sobre todo al amor conyugal”.

Esto se realizó, precisó, a través de cinco `síes´: “Al proyecto verdaderamente humano; a la dignidad de la mujer y de los hijos; al amor conyugal; a la paternidad responsable y por lo tanto un sí a Dios Creador” dijo. Al concluir su relación calificó la Humanae Vitae como “uno de los documentos más proféticos del magisterio pontificio post conciliar”.


El tiempo ha da la razón a Pablo VI

La directora de la obra, la profesora Lucetta Scaraffia, recordó que aún prevalece una dificultad de análisis debido a que cuarenta años son “tiempos aún breves mientas la Iglesia mira todo con milenaria sabiduría”. Pero que en este período se vieron quebradas “las promesas de tantas utopías del siglo XX”. La revolución del 68, la decadencia de institución familiar, el aumento del divorcio al final hicieron entender quien tenía razón.

Quienes se oponían a los principios de la encíclica prometían “una familia más feliz, maridos más atentos para no perder a su mujer, una sociedad más feliz y pacífica”. En cambio hemos visto “como se ha vuelto débil la calidad humana de la sociedad”. Y la profesora concluyó recordando como “Pablo VI había entendido hacia donde se dirigía la sociedad occidental”.

Ordinariato anglicano - EEUU

El Ordinariato anglicano de Estados Unidos se extiende a los anglo-luteranos


El sitio web The Anglo-Catholic publica hoy un correo electrónico escrito por el reverendo Irl A. Gladfelter, metropolitano de la iglesia anglo-luterana católica, en el cual afirma la decisión de su comunidad – que cuenta con alrededor de 11000 miembros en el mundo – de formar parte del futuro Ordinariato norteamericano para los anglicanos que se unen a la Iglesia Católica según las provisiones de la Anglicanorum Coetibus.

El 13 de mayo del 2009, la iglesia anglo-luterana católica (ALCC) envió una carta al Cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, declarando que la ALCC “desea deshacer los errores del padre Martín Lutero y regresar a la única, santa y verdadera Iglesia Católica establecida por nuestro Señor Jesucristo sobre el bienaventurado San Pedro”. Dicha carta fue redirigida a la Congregación para la Doctrina de la Fe, y la Congregación envió en junio del 2009 una respuesta a la ALCC en la que aseguraba que la petición de comunión plena estaba siendo seriamente estudiada.

S.E.R., Cardenal Walter Kasper

No obstante esto, cuando el Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, publicó gentilmente la constitución Anglicanorum Coetibus en noviembre del mismo año, la ALCC no respondió inmediatamente como hicieron otros. En lugar de esto, la ALCC – siendo de herencia luterana – alabó a Dios por la constitución apostólica y por el don ofrecido a nuestros hermanos y hermanas anglicanos, pero continuó aguardando con la esperanza de que nuestra petición también sería pronto concedida.


Sorpresivamente, en octubre del 2010, la ALCC recibió una carta del Arzobispo Luis Ladaria, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, informando a la ALCC que había sido designado para los Estados Unidos un delegado episcopal, el Cardenal Donald Wuerl, para asistir a dicha Congregación en la implementación de la Anglicanorum Coetibus (el Cardenal Wuerl era aún arzobispo por entonces). La carta agrega que “al tiempo que procedemos a la erección de los Ordinariatos, les invitamos a contactarse directamente con el Arzobispo Wuerl…”. La ALCC respondió humildemente con un sonoro “sí”, enviando una carta al Cardenal Wuerl en cumplimiento de lo propuesto en la correspondencia con la Congregación para la Doctrina de la Fe, pidiendo ser parte de esta maravillosa reunificación dentro del Cuerpo de Cristo.

Miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Es con gran gozo y profunda gratitud que la ALCC hace conocer su intención de ingresar en el Ordinariato norteamericano bajo las provisiones de la Anglicanorum Coetibus (, y espera con ansias servir, junto con todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo, para deshacer la Reforma y restaurar la unidad visible y corporativa de la Iglesia de Cristo, Una, Santa, Católica y Apostólica.

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20 de febrero de 2011

Un poco de humor: 25 consejos prácticos para recristianizar el mundo

1. Bendiga la mesa, también cuando coma fuera de casa o con amigos. Ser cristiano no es tener SIDA.


2. Ponga unos azulejos, con una imagen de la Virgen, en la fachada de su casa.


3. Escriba de lo que sabe, con sentido cristiano. Los que escriben sin sentido cristiano tampoco son escritores.

4. En el restaurante, pregunte al camarero los viernes qué platos de abstinencia le recomienda. Explíquele luego por qué es que le hace la pregunta.

5. Recuerde al kiosquero de su calle que la ley prohíbe exponer a la vista revistas pornográficas.


6. Si usted es casado, no se limite a solicitar en el colegio la enseñanza de la religión para sus hijos: compruebe lo que les enseñan y proteste –como cualquier consumidor estafado- si les dan gato por liebre.


7. Si usted es religioso, recuerde que el hábito queda de lo más testimonial. Sacúdale el polvo y llévelo de la mañana a la noche.

8. Cancele su suscripción a ese periódico y el país tendrá un lector manipulado menos.


9. Escriba al director de su nuevo periódico y sugiérale que incluya la calificación moral de las películas de televisión.


10. Enseñe con orgullo a sus ocho hijos, y pregunte a sus amigos, desconsolado, si ellos no han logrado tener más que esa parejita.


11. Si es sacerdote, pase ocho horas diarias en el confesonario. Si no lo es, pásese cinco minutos semanales por el confesonario.

12. No diga “chau”, diga “adiós”. No diga “menos mal”, diga “gracias a Dios”. No diga “quizá”, diga“si Dios quiere”


13. Sea postmoderno. Atrévase a elogiar ante sus amigos la santa pureza, la mortificación corporal, la virginidad o la obediencia al Papa, y deje que los que tengan complejo vayan al psiquiatra.


14. En Navidad ponga, si quiere, arbolito en su casa; pero no deje que sustituya al Belén. Y envíe por esas fechas tarjetas con un Pesebre, no con niños cursis y cerulíticos jugando con la nieve.


15. En verano, tape sus vergüenzas en la playa y, mejor aún, veranee en el monte.




16. No se cuelgue un colmillo al cuello. Aparte de que es uno horterada, el día de su entierro comprobará que era más práctica una medalla-escapulario.


17. No pierda el tiempo viendo cómo se cuece un huevo. Un huevo pasado por agua estará en su punto en el tiempo de un Credo.


18. Repase el catecismo con sus hijos, que le vendrá muy bien a usted. ¿No le da vergüenza no saber ni siquiera la receta para dejar en su punto un huevo pasado por agua?


19. Vaya por la calle de la mano de su novia, y regálele una bufanda si es que pasa frío.


20. Con la misma desenvoltura con que usted cita a Mahoma, Gandhi o Martin Luther King, pruebe con la Epístola a los Filipenses, el Evangelio de San Mateo o San Cirilo de Jerusalén.



21. No regale el libro más vendido sin comprobar antes que no se trata de la última basura del planeta. Busque mejor una obra clásica de espiritualidad.

  

22. El sacerdote no es Paco o Manolo, sino Cristo. Muestre su veneración a los sacerdotes, tratándoles de usted.

 

23. Por San Antón, para su perro y gato pida la bendición. Bendición que nunca pasa. Por San Cristóbal su coche y por la Pascua su casa.


 24. Sonría. Una Argentina más cristiana es una Argentina más alegre.

  

25. No se queje. Haga algo.