
"No fue una misa, ni una liturgia, ni una paraliturgia. Ellos (los lefebvristas) lo saben bien y no son ingenuos. Esto tuvo otra intencionalidad", advirtió [Fernando Giannetti, de la Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso] en declaraciones a la agencia DyN.
".. .el acto en la Catedral no fue una misa sino la 'conmemoración del inicio de una tragedia'".
"Lo que hicimos anoche estaba planteado por el Concilio Vaticano II. Acá no se celebró ninguna misa, ni se pretendía celebrar una misa. Ellos entendieron todo para el carajo (...)".
Fuente: Perfil.

El presentable P. Fernando Giannetti
Yo francamente no entiendo nada. Se conmemora una "Noche de los cristales" que es un evento sucedido en Alemania, ajeno a nuestro pasado, a nuestra cultura, a nuestra fe... Y para colmo tiene que organizarlo el clero católico, y para más colmo, lo hacen en un templo católico. Que no es ni más ni menos que la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
¿Qué necesidad hay de hacer una tertulia por los cristales que rompieron los alemanes en la década del cuarenta?
"Además, enojado por lo sucedido, se despachó contra los lefebvristas: 'No era una misa, era una conmemoración, entendieron todo para el carajo'."
"Esto no era una misa. En la iglesia no sólo se celebran misas."
P. Fernando Giannetti dixit.
Fuente: Diario Perfil.
Si los judíos quieren conmemorar sus propias tragedias, que la hagan en casa o en la sinagoga. O en el banco. O en otros tantos lugares judíos.




Afirma el sitio de la radio judía Jai96.3:
"Más allá de lo acontecido, el acto conmemorativo se llevó a cabo con sentidas y profundas palabras del Rabino Skorka, del Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Mario Poli, y el encedido de velas por parte de sobrevivientes de la Shoá. Por último, se realizaron las interpretaciones de piezas litúrgicas judías en el mayor templo de la Iglesia Católica argentina." (El resaltado del texto es nuestro)El sitio oficial de B’nai Brith de Argentina declara:
"La liturgia de conmemoración continuó como estaba previsto y sin interrupción. Contó con la lectura de la Pastora Mariel Pons de la Iglesia Evangélica Metodista, la Pastora Ester Iglesias de la Iglesia de los Discípulos de Cristo, el padre Alejandro Llorente de la Iglesia Católica Apostólica Romana, el Pastor David Calvo de la Iglesia Luterana Unida, el Rabino Jonás Shalom del Bet Am Marc Chagall y el Pastor Sergio Lopez de la Iglesia Dinamarquesa. El Coro Sharim de la Sociedad Hebraica Argentina interpretó salmos y el Himno de los partisanos judíos. Finalmente el Rabino Abraham Skorka, Rector del Seminario Rabínico Latinoamericano y el Padre Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires hicieron sus reflexiones." (Resaltado nuestro)

En las sinagogas, muro de los lamentos, etc., debemos cubrirnos la cabeza...
pero un judío en un templo católico no se la descubre.
En otro artículo, el mismo sitio judío cita a Mons. Poli:
"El Arzobispo de Buenos Aires Monseñor Mario Aurelio Poli pidió disculpas diciendo Queridos Hermanos judíos, siéntanse en casa (aplausos del público)…. porque en los primeros años del cristianismo compartíamos la sinagoga, y nosotros también nos sentimos a gusto en una sinagoga. Hagamos en paz, Shalom este encuentro que lo quiere profundamente el Papa Francisco."
La iglesia es un lugar de culto, no una sala de tertulias.
A lo sumo se puede organizar un cafecito en el salón parroquial.
A lo sumo se puede organizar un cafecito en el salón parroquial.
El CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO dixit:
1210 "En un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar. Sin embargo, el Ordinario puede permitir, en casos concretos, otros usos, siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar."
En el CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA:
1180 "(...) Estas iglesias visibles no son simples lugares de reunión, sino que significan y manifiestan a la Iglesia que vive en ese lugar, morada de Dios con los hombres reconciliados y unidos en Cristo."1181 "En la casa de oración se celebra y se reserva la sagrada Eucaristía, se reúnen los fieles y se venera para ayuda y consuelo los fieles la presencia del Hijo de Dios, nuestro Salvador, ofrecido por nosotros en el altar del sacrificio. Esta casa de oración debe ser hermosa y apropiada para la oración y para las celebraciones sagradas" (PO 5; cf SC 122-127). En esta "casa de Dios", la verdad y la armonía de los signos que la constituyen deben manifestar a Cristo que está presente y actúa en este lugar (cf SC 7)."












