31 de agosto de 2011

The Descent of the Modernists

"El Descenso de los Modernistas"


"Cristiandad" - "Biblia no infalible" - "Hombre no hecho a Imagen de Dios" - "No hay Milagros" - "No hubo parto virgen" - "No hay deidad" - "No hay Expiación" - "No hay Resurrección" - "Agnosticismo" - "Ateísmo"

28 de agosto de 2011

Santa Misa en La Plata

Fotos -de calidad sumamente baja, pero fotos al fin- de la Santa Misa del Rito Romano en forma extraordinaria. Celebra el R.P. Brian Moore todos los domingos a las 12 hs en la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (Calle 75 entre 6 y 7, La Plata).



El Altar, preparado para la Santa Misa.


Luego de la Aspersión.





La Homilía.



















Kyrie


Agnus Dei




22 de agosto de 2011

(¿Epílogo:?) Roma - FSSPX

El blog "Secretum Meum Mihi" -de lectura diaria recomendable- ha publicado dos artículos en lo concerniente al futuro de la FSSPX y a resolverse en el próximo -por lo pronto, no por locontinuo- mes de septiembre. A continuación, los reproduzco:

Consejo general de la FSSPX/SSPX irá a Roma en Septiembre 14

Con respecto a los resultados arrojados por lo diálogos doctrinales Roma-FSSPX/SSPX, se había ya previamente anunciado que habría una reunión en Septiembre próximo; lo que se sabe ahora es que esa reunión será en Sep-14-2011. Lo dice el sitio de internet del Distrito alemán de la FSSPX/SSPX, el cual hace un adelanto de la próxima carta circular del Superior de ese Distrito, P. Franz Schmidberger, el extracto dice así:
“Exactamente en este sentido pedimos que eleven sus oraciones al cielo el 14 de Septiembre. En este día, en la Fiesta de la Santa Cruz, a Mons. Fellay, nuestro honorable Superior General, se le ha ordenado [asistir a] una audiencia con el Cardenal [William Joseph] Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, con relación al resultado de los dos años de diálogos doctrinales entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal”.
La nota inmediatamente después de citar al P. Schmidberger resalta que no sólo se le ha ordenado ir a Roma al Superior General, Bernard Fellay, sino al Consejo General de la FSSPX/SSPX, es decir, al P. Niklaus Pfluger y al P. Alain-Marc Nély.

Más adelante la nota señala que esta audiencia se supone tratará sobre la situación canónica de la FSSPX/SSPX.

¿Ordinariato a la vista?

El otro artículo del que les hablé es una especie de confirmación extra-oficial por parte de la Fraternidad. Los conocidos "comentarios Eléison" de Williamson esta vez dejan en claro su posición -dado que es solamente su mera opinión- y las aparentes "chances" que ven algunos miembros de la FSSPX juntamente con él. Lo cual claramente no significa que sea la posición mayoritaria del laicado de tal Hermandad ni mucho menos.

Obispo Williamson confirma que el Consejo general de la FSSPX/SSPX fue convocado a audiencia en Roma en Sep-14-2011

El obispo Richard Williamson en su comentario semanal de Ago-20-2011 confirma la información conocida hoy sobre que el Consejo general de la FSSPX/SSPX fue convocado a audiencia en la Congregación para la Doctrina de la Fe en Roma en Sep-14-2011 y que el asunto abordaría la situación canónica de la Fraternidad, Williamson teoriza lo que podría suceder si hubiere una oferta de Roma a la FSSPX/SSPX para normalizar su situación canónica. Este al parecer es el primero de una serie de comentarios de Williamson sobre la misma materia.

COMENTARIOS ELEISON (20-VIII-2011) : "REGALOS GRIEGOS" -- I

El 14 de Septiembre, en unas cuantas semanas, se dice que se llevará a cabo en Roma una junta del Cardenal Levada y oficiales Romanos con el Superior General de la Sociedad de San Pio X y sus dos Asistentes. Los Católicos que aprecian lo que Mons. Lefebvre y su Sociedad han recibido como encomienda durante los últimos 40 años en defensa de la Fe necesitan estar prevenidos, porque esa Fe está hoy más que nunca en peligro, y "Hombre prevenido vale por dos", especialmente a través de la oración.

Fue el Cardenal Levada, Perfecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien fue encomendado hace dos años de supervisar las Discusiones doctrinales que se llevaron a cabo desde el otoño del 2009 hasta Abril de este año, entre Roma y la FSSPX. Fue Roma quien invitó a la FSSPX a asistir a esta reunión. Parece razonable anticipar que el 14 de Septiembre los Romanos pondrán sobre la mesa la decisión a la cual llegaron a partir de las Discusiones acerca del futuro de la FSSPX

Ahora bien, por todos los medios las Discusiones hicieron evidente que no existe posibilidad alguna para un acuerdo doctrinal entre la FSSPX que se aferra a la doctrina de la Iglesia de siempre, y la Roma actual que se ubica en las enseñanzas de la Nueva Iglesia y que está perseverando en esta desorientación, como es claro a partir de la Nueva Beatificación de Juan Pablo II en el mes de Mayo, y también de Asís III que está por ocurrir en Octubre. Así es que la situación que se desprende de las Discusiones no es otra que la situación en que se iniciaron: por un lado, para la gloria de Dios y la salvación de las almas, la FSSPX lucha por ayudar a Roma a que vuelva a la verdadera Fe Católica, mientras que para la gloria del hombre moderno y para la satisfacción de sus medios de comunicación innobles (como en Enero y Febrero del 2009), la Roma Conciliar está haciendo todo lo que está bajo su poder para inducir a la FSSPX a que se deje disolver en el ecumenismo podrido de la Nueva Fe.

Por lo tanto ¿qué podemos imaginar que Roma impondrá el 14 de Septiembre? Palo, o zanahoria, o - lo que es más probable - ambos, medidos según la estimación Romana del pensamiento actual dentro de la FSSPX. El palo podría ser la amenaza de una total "excomunión" para la FSSPX, esta vez definitiva. Pero ¿quién que tenga la Fe Católica podría temerle a esta amenaza? Cuando el Arzobispo Lefebvre fue amenazado por primera vez de ser "excomulgado" de la Nueva Iglesia, recordemos su respuesta: "¿Cómo puedo ser excluido de una 'iglesia' a la que nunca he pertenecido?"

Por el otro lado la zanahoria más ingeniosa de Roma podría ser la oferta aparentemente irresistible de una "comunión total con Roma" bajo los términos de la misma FSSPX. Solo que podría existir una cláusula en letras pequeñas que estipularía que los futuros Superiores y Obispos de la FSSPX podrían ser elegidos por un comité conjunto de Roma y de la FSSPX, con la simple mayoría de sus miembros siendo... Romanos. Después de todo, ¿querría la FSSPX subordinarse a Roma, o no? "¡Decídanse!" será su demanda razonable, como habría sido el reclamo del Cardenal Ratzinger en el 2001.

Los que ven claro recordarán el dicho del sabio - pero despreciado - Troyano quien no quería que el Caballo de los Griegos entrara a Troya. « Sea lo que sea, temo a los Dánaos incluso si traen regalos». Pero ingresaron el Caballo de Troya. Todos sabemos lo que le sucedió a Troya.

Kyrie eleison

Nota: neologismos como "los Romanos", "la Roma Actual", la "Nueva Iglesia", "la Roma Conciliar" hacen referencia aparente a la Iglesia Católica. Los he permitido dentro de mi blog únicamentre porque enmarcan los matices y tonos utilizados por Williamson, y para poder seguir mi "ética blogger" de no tergiversar documentos (o artículos) transcriptos. De otra manera, no los publicaría.

16 de agosto de 2011

La Sacratísima Comunión


La Santa Comunión... La recepción en nuestros indignos seres del preciosísimo Cuerpo de Cristo. ¿Acaso no es ese momento el más elevado e importante en nuestras vidas?
¿Acaso alguien se atrevería a palmear a Cristo?
¿Acaso te atreves a tocar con tu sucia, indigna y pecadora mano la Sagrada Especie, la Hostia Divina?



Quien se atreva... sea digno y bendito por Dios,
o sea indigno, maldito y condenado (por sí mismo).

Es una muy mala noticia la que llega a mis ojos... Los Obispos argentinos -¿quiénes más, si no?- le elevaron al Santo Padre un petitorio para "legalizar" la administración de la Sagrada Eucaristía "en mano". El Santo Padre, presionado por las masas progres y destructoras de la Iglesia -lamentablemente aún toleradas- lo ha permitido. No culpemos a Su Santidad si no al Demonio, que inspira estos "petitorios" con la ayuda de elementos de presión.
Quien guste leero, puede hacerlo accediendo por el siguiente link al muy recomendable blog "Secretum Meum Mihi".


Unde et mémores, Dómine, nos servi tui, sed et plebs tua sancta, ejúsdem Christi Fílii tui, Dómini nostri, tam beátæ passiónis, nec non et ab ínferis resurrectiónis, sed et in cælos gloriósæ ascensiónis: offérimus præcláræ majestáti tuæ de tuis donisac datis,

Hóstiam puram, Hóstiam sanctam,

Hóstiam immaculátam,

Panem sanctum vitæ ætérnæ, et Cálicem salútis perpétuæ.

Kyrie, eleison!

10 de agosto de 2011

Dios y el silencio

S.S. Benedicto XVI:
“Dios habla en el silencio, pero hay que saberlo escuchar”.


Queridos hermanos y hermanas!

En todas las épocas, hombres y mujeres que han consagrado su vida a Dios en la oración - como los monjes y las monjas - han establecido sus comunidades en lugares particularmente bellos, en el campo, las colinas, en los valles de las montañas, cerca de los lagos o el mar, e incluso en pequeñas islas. Estos lugares unen dos elementos muy importantes para la vida contemplativa: la belleza de la creación, que lleva a la belleza del Creador, y el silencio garantizado por la lejanía respecto a la ciudad y a las grandes vías de comunicación. El silencio es la condición ambiental que mejor favorece el recogimiento, la escucha de Dios y la meditación. Ya el hecho mismo de disfrutar el silencio, de dejarnos, por así decirlo, "llenar" por el silencio, nos predispone a la oración. El gran profeta Elías en el Monte Horeb - es decir, en el Sinaí - fue testigo de una ráfaga de viento, un terremoto, y luego relámpagos de fuego, pero no reconoció en ello la voz de Dios; lo reconoció, sin embargo, en una ligera brisa (1 Reyes 19,11-13).

Dios habla en el silencio, pero hay que saberlo escuchar. Por esta razón los monasterios son oasis en los que Dios habla a la humanidad. Allí se encuentra el claustro, un lugar simbólico, porque es un espacio cerrado pero abierto el cielo.


Mañana queridos amigos celebraremos la memoria de santa Clara de Asís. Por esto me gusta recordar uno de estos "oasis" del espíritu particularmente querido por la Familia Franciscana y por todos los cristianos: el pequeño convento de San Damián, situado justo debajo de la ciudad de Asís, en medio de olivos que gradualmente bajan hasta santa María de los Ángeles. Cerca de esta pequeña iglesia, que Francisco restauró después de su conversión, Clara y las primeras compañeras establecieron su comunidad, viviendo de oración y de pequeños trabajos. Se les llamaban "las hermanas pobres" y su "forma de vida" era la misma que la de los Hermanos Menores: "Observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo" (Regla de Santa Clara, I, 2), conservando la unión de mutua caridad (cf. ibid, X, 7) y cumpliendo de manera particular la pobreza y la humildad vividas por Jesús y su Madre Santísima (cf. ibid, XII, 13).

El silencio y la belleza del lugar donde vive la comunidad monástica - belleza sencilla y austera – constituyen, por así decirlo, un reflejo de la armonía espiritual que la misma comunidad busca alcanzar. El mundo está sembrado de estos oasis del espíritu, algunos muy antiguos, especialmente en Europa, otros más recientes, y otros restaurados por nuevas comunidades. ¡Mirando las cosas en una óptica espiritual, estos lugares del espíritu son un eje básico del mundo! No es casualidad que muchas personas, en los períodos de descanso, visiten estos lugares y se detengan por algunos días: ¡también el alma, gracias a Dios, tiene sus propias exigencias!

Recordemos, por tanto, a Santa Clara. Pero recordemos también a otras figuras de santos que nos evocan la importancia de dirigir la mirada a "las cosas del cielo", como Santa Edith Stein, Teresa Benedicta de la Cruz, carmelita, compatrona de Europa, que celebramos ayer. Y hoy, 10 de agosto, no podemos olvidar a san Lorenzo, diácono y mártir, con un afecto especial para los romanos, que desde siempre lo veneran como uno de sus patronos. Finalmente, dirijamos nuestra mirada a la Virgen María, para que nos enseñe a amar el silencio y la oración.

Benedicto XVI
Catequésis en Audiencia General
Palacio Apostólico de Castel Gandolfo
Ago-10-2011

3 de agosto de 2011

Peregrinación a Luján

Quisiera anunciarles a los lectores de esta página, que en Argentina el Grupo "Nuestra Señora de la Cristiandad" organiza para el fin de semana del 20, 21 y 22 de agosto una peregrinación con destino a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.


Describe el Blog al Grupo mismo:
El Grupo NSC está constituido por personas que no pertenecen a ningún grupo, asociación, fraternidad, instituto o hermandad en particular, pero que invitan a todas y hacen participar a todos para los objetivos que se propone, si es que los comparten.
Dice más abajo, sobre su objetivo:
El grupo tiene como principal mision propósito el de hacer una peregrinación penitencial anual a Luján para pedirle a Nuestra madre , Patrona de la Argentina, las gracias para poder llevar adelante la reinstauración de todo en su Divino Hijo.
Una de las particularidades del grupo es que...
... NSC quiere hacer concer y amar la Misa Tridentina a través de la difusión, conocimiento y la devoción a la Santa Misa, según el Rito Antiguo y Eterno de la misma, codificado por San Pio V y restaurado en todo su esplendor por S. S. Benedicto XVI. [...]
El año pasado se realizó la primera peregrinación, que fue un éxito, aunque para este año se espera que participe un mayor número de personas; para esto, y en pos de mejorar el equipo de logística dedican su tiempo numerosos jóvenes y adultos, que han organizado además eventos para la recaudación de fondos para la peregrinación misma.

Fotos de la peregrinación del año pasado:









Se puede encontrar toda clase de datos para la peregrinación en el blog mismo, e incluso se pueden hacer consultas a la dirección de correo: ns.cristiandad@gmail.com

El itinerario se encuentra allí mismo, aunque lo expongo aquí brevemente:
Sábado 20 (35 km)
06.00 -Partida de Plaza Italia en colectivos (para los que salen de Bs. As.
09.00 -Misa en Rawson. Bendición de estandartes y peregrinos, e inicio de peregrinación.
13.00 -Almuerzo en estación de Castilla.
19.00 -Llegada al primer campamento en la localidad de Rivas. Armado de carpas. Cena. Descanso.

Domingo 21 (35km)
06.30 -Levantarse y levantar campamento.
07.00 - Desayuno e inicio de marcha
12.00 - Almuerzo en camino (San Jacinto)
16.30 - Misa en San Patricio (Mercedes)
19.00 -Llegada al segundo campamento. Armado de carpas. Fogón y asado. Vela al Santísimo.

Lunes 22 (
27 km)
06.30 -Levantarse y levantar campamento
07.00 - Desayuno e inicio de marcha
12.00 - Almuerzo en camino
17.00 - Misa de cierre en la Basílica de Luján.

Se ruega en lo posible el difundirlo, y cuánto antes, dado que para obtener una mayor organización es vital que las inscripciones se hagan lo más pronto posible.
Si tiene alguna duda sobre cualquier punto, no se la quede: envíe un correo a ns.cristiandad@gmail.com

20 de julio de 2011

Motu Proprio y Liturgia: Card. Koch

Presento a continuación un artículo publicado en un blog que sigue la Tradición de la Iglesia, en el cual el Cardenal Koch habla acerca de lo que representa el Motu Propio en la Liturgia de hoy y en lo que representa para el futuro litúrgico de la Iglesia.

Card. Koch: “El motu proprio es sólo el comienzo de este nuevo movimiento litúrgico”


Presentamos nuestra traducción de la relación del Cardenal Kurt Koch en el congreso sobre el motu proprio Summorum Pontificum que se ha celebrado en los pasados días en Roma.

La reforma de la liturgia no puede ser una revolución. Ella debe intentar tomar el verdadero sentido y la estructura fundamental de los ritos transmitidos por la tradición y, valorizando prudentemente lo que está ya presente, los debe desarrollar ulteriormente de manera orgánica, yendo al encuentro de las exigencias pastorales de una liturgia vital”. Con estas iluminadas palabras, el gran liturgista Josef Andreas Jungmann comentó el artículo 23 de la constitución sobre la sagrada liturgia del concilio Vaticano II, donde son indicados los ideales que “deben servir de criterio para toda reforma litúrgica” y de los que Jungmann dijo: “Son los mismos que han sido seguidos por todos aquellos que con perspicacia han pedido la renovación litúrgica”. Diversamente, el liturgista Emil Lengeling ha afirmado que la constitución del concilio Vaticano II marcó “el fin del medioevo en la liturgia” y llevó a cabo una revolución copernicana en la comprensión y en la praxis litúrgica.

He aquí mencionados los dos polos interpretativas opuestos, que constituyen el punto crucial de la controversia desarrollada en torno a la liturgia después del concilio Vaticano II:¿la reforma litúrgica post-conciliar debe ser tomada a la letra y entendida como “re-forma” en el sentido de una restauración de la forma originaria y, luego, como una ulterior fase dentro de un desarrollo orgánico de la liturgia, o bien esta reforma debe ser leída como una ruptura con la entera tradición de la liturgia católica e incluso la ruptura más evidente que el Concilio haya realizado, es decir, como la creación de una nueva forma?. El hecho de que los padres conciliares entendieran la reforma sólo en el sentido de la primera afirmación ha sido profundamente mostrado sobre todo por Alcuin Reid. Sin embargo, en amplios círculos dentro de la Iglesia católica se ha impuesto cada vez más la segunda interpretación, que ve en la reforma litúrgica una ruptura radical con la tradición e intenta incluso promoverla. Este desarrollo condujo, en la comprensión y en la praxis litúrgica, a nuevos dualismos.

Es cierto que el motu proprio podrá hacer realizar pasos adelante en el ecumenismo sólo si las dos formas del único rito romano en él mencionadas, es decir, la ordinaria de 1970 y la extraordinaria de 1962, no sean consideradas como una antítesis sino como un mutuo enriquecimiento. Ya que el problema ecuménico se encuentra en esta fundamental cuestión hermenéutica.

Un primer dualismo afirma que antes del Concilio la Santa Misa era entendida sobre todo como sacrificio y que después del Concilio ha sido redescubierta como cena común. En el pasado se ha hablado naturalmente de la Eucaristía como de un “sacrificio de la misa”. Hoy, sin embargo, este aspecto no sólo es menos conocido sino que ha sido incluso dejado de lado o sencillamente olvidado. Ninguna dimensión del misterio eucarístico se ha vuelto tan discutida después del concilio Vaticano II como la definición de la Eucaristía como sacrificio, sea como sacrificio de Jesucristo, sea como sacrifico de la Iglesia, al punto de que existe el peligro de que un contenido fundamental de la fe eucarística católica pueda terminar completamente en el olvido. Contra tal dualismo, el Catecismo de la Iglesia Católica mantiene unido lo que es inseparable: “La misa es, a la vez e inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y el banquete sagrado de la comunión en el Cuerpo y la Sangre del Señor”.

Un ulterior dualismo en torno al cual tiende a polarizarse la visión de una liturgia preconciliar y de una liturgia postconciliar sostiene que, antes del Concilio, era sólo el sacerdote el sujeto de la liturgia mientras que, después del Concilio, la asamblea ha sido elevada al rol de honor de sujeto de la celebración litúrgica. Ciertamente, es indiscutible que, en el curso de la historia, el rol originario de todos los fieles como co-sujetos de la liturgia ha ido poco a poco menguando y que el oficio divino comunitario de la Iglesia primitiva, en el sentido de una liturgia que veía partícipe a toda la comunidad, ha asumido cada vez más el carácter de una misa privada del clero. La existencia de una continuidad de fondo entre la antigua liturgia y la reforma litúrgica puesta en marcha por el concilio Vaticano II brilla por la visión amplia y profundizada por la constitución litúrgica, según la cual el culto público integral es ejercido “por el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, por la cabeza y por sus miembros” y toda celebración litúrgica debe ser considerada, por tanto, como “obra de Cristo sacerdote y de su cuerpo, que es la Iglesia”. El Catecismo agrega luego: “algunos fieles son ordenados mediante el sacramento del Orden para representar a Cristo como Cabeza del Cuerpo”.

Órdenes Menores


Los órdenes menores eran instituciones eclesiásticas a las que antiguamente se accedía por una ceremonia o rito de ordenación realizada a clérigos que ya habían recibido la tonsura para que desempeñaran determinados servicios a la Iglesia -esto implicaba, antes de la separación Iglesia-Estado, que se pasaba a estar solo bajo jurisdicción eclesiástica y se pasaba a asumir las obligaciones que este estado conllevaba-.

Así, dentro de la jerarquía católica, había ocho órdenes: cinco menores y tres mayores. Los órdenes menores son los de ostiario, lector, exorcista, acólito y subdiácono; los mayores, el diaconado, el presbiterado y el episcopado.

Se confería la tonsura, rito por el que se ingresaba en el clero; se confería antes de las órdenes menores.

Recepción de la tonsura.

-El portero u ostiario (del latín ostiarius, que a su vez procede de ostium, que significa puerta) era el clérigo que había recibido la primera de las órdenes menores y tenía a su cargo abrir y cerrar la puerta de la iglesia, así como guardarla, llamar a tomar la comunión a los dignos (rechazando a los indignos) y conservar las cosas sagradas: es el guardián del Santísimo Sacramento que se oculta en el Sagrario.
En la ceremonia de ordenación, el obispo u arzobispo le presentaba al aspirante las dos llaves del templo sobre un plato y, mientras el aspirante las tocaba, le decía:

«Actúa de tal suerte que puedas dar cuenta a Dios de las cosas sagradas que se guardan bajo estas dos llaves...»

... y abre las puerta de la iglesia,
manifestando su responsabilidad de hacerse cargo del templo.

La orden de ostiario era el ostiariado, y fue suprimida junto con las otras cuatro órdenes menores en 1972, como queda recogido en el Motu proprio de Pablo VI.

-El lector era a quien se le confería el oficio de leer o cantar públicamente en el templo las santas escrituras, según los libros del canto litúrgico; además ayudaba al diácono en sus labores ministeriales, enseñando el catecismo al pueblo, y bendiciendo hogares y bienes para consagrarlos a Dios.
En la ceremonia de ordenación, el obispo le presentaba el Misal Romano y, mientras el candidato lo toca con su mano derecha, le dice:

«Sé un fiel transmisor de la palabra de Dios,
a fin de compartir la recompensa con los que desde el comienzo de los tiempos han administrado su palabra...».

Es una de las dos órdenes menores reconvertidas en "ministerios laicales" que aún se conservan, junto al acólitado. Actualmente se confiere no por ordenación sacramental sino por colación, un rito de bendición en el que el fiel laico es instituido para ésta misión, sin dejar el estado laico. A pesar de ser ministerio para laicos, se suele administrar a los candidatos al sacerdocio, como preparación al mismo.
En la práctica, el oficio de leer las escrituras durante la liturgia se hace sin poseer este ministerio.

-El exorcista era a quien se le confiere el oficio de imponer las manos sobre los posesos del demonio, recitar los exorcismos aprobados por la Iglesia y presentar el agua bendita.
En la actualidad, este oficio eclesiástico es recibido por el orden sacerdotal, por lo que solo lo pueden ejercer presbíteros, de ordinario antes del bautismo, y de modo extraordinario, con un permiso especial del ordinario de su diócesis, cuando la grave ocasión lo requiera.
En la ceremonia de ordenación, el obispo le presentaba el libro de exorcismos al ordenando para que lo tocara con la mano derecha, y le decía:

«Recíbelo y confía a la memoria las fórmulas;
recibe el poder de poner las manos sobre los energúmenos que ya han sido bautizados
o sobre los que todavía son catecúmenos...».

-El acólito era a quien se le confería el poder espiritual de portar luces en el templo y de presentar el vino y el agua.
Al ordenarse, el aspirante tocaba con su mano derecha el candelero con un cirio apagado que le presentaba el obispo, mientras este le decía:

«Recibe este candelero y este cirio,
y sabe que debes emplearlos para encender la iluminación de la iglesia,
en el nombre del Señor...».

Después el obispo le entregaba una vinajera vacía, y mientras el aspirante la tocaba con los dedos de la mano derecha, le decía:

«Recibe esta vinajera
para proveer el vino y el agua en la eucaristía de la sangre de Cristo,
en el nombre del Señor...»

Éste ministro, además de ser el ayudante insitutido para la celebración eucarística -función también hoy día desarrollada por ministros no instituidos, como ocurre con los lectores-, es además Ministro Extraordinario de la Comunión (creación reciente), por lo que puede sustituir al sacerdote o al diácono para llevarla a los enfermos o impedidos, entre otras funciones.



-El subdiaconado era, por su naturaleza, un orden menor, pero en la Iglesia católica, entre el siglo XII y el XX, fue cosiderada como el primero de los órdenes mayores, por las obligaciones que implica. De hecho, el Concilio de Trento definió que la jerarquía de orden de institución Divina solo incluía los tres primeros grados de orden -episcopado, presbiterado y el diaconado (De sacramento ordinis, IV, 6). Aunque el Concilio declaró que los Padres y consejeros habían colocado el subdiaconado entre los órdenes mayores (De sacramento ordinis, II), fue considerado solo una institución eclesiástica.
Era el único orden menor que tenía un ornamento propio: la tunicela (similar, o prácticamente igual a la dalmática de diácono).

Los candidatos al subdiaconado, con tunicela y manípulo en mano.

El nuevo subdiacono cantando la Epístola de la Misa.

Gran postración y Letanía de los Santos.

Tocamiento del Cáliz.
«Ve el divino ministerio que te es confiado;
es por eso que debo advertirte que te conduzcas siempre de una forma que agrade a Dios...»

Tocamiento de las vinajeras y del Libro de las Epístolas.
«Recibe el libro de las Epístolas con el poder de leerlo para los vivos y los muertos».

Imposición de la tunicela.

El nuevo subdiacono canta la Epístola de la Misa.

La función principal del subdiácono era la leer la epístola durante la misa —función hoy dada al lector—, y servir en el altar, así como purificar fuera del altar los lienzos y vasos sagrados —funciones hoy dadas al acólito—.

En algunas ocasiones muy solemnes se ha visto que los acólitos instituidos se revestian con tunicelas. Y en las ocasiones solemnes el Obispo utiliza debajo de la casulla la dalmática y debajo de ella la tunicela (réplicas en seda sin forrar de la que visten el diácono y el subdiácono), para indicar que en él reside la plenitud del sacerdocio (Rubricarum Instructum, nrs. 134, 135 y 137).



Cabe hacer notar que el Motu proprio Ministeria Quedam (1972) suprimió las órdenes menores, pero que aún en las comunidades y sociedades religiosas más tradicionales continúan existiendo.

14 de julio de 2011

Otros objetos de uso litúrgico

Presentaré en sucesivas entradas otros objetos de uso litúrgico o que acompañan la liturgia de la Santa Misa. Hoy les presento el uso de las Sacras, de los candelabros y de las reliquias.

Sacras

Las Sacras son tres cuadros que se utilizan para agilizar la Misa (tridentina). Se colocan en medio y a los lados del altar (mirando hacia oriente en el lado derecho o de la epístola y el izquierdo, el lado del evangelio). Ellas contienen ciertas oraciones comunes de la Misa para ayudar a la memoria del celebrante.

Sólo está mandada la del medio del altar y deben quitarse durante la exposición del Santísimo y terminada la Misa.

Las tres sacras.

Aquí se pueden observar claramente las sacras sobre el Altar.


En este caso las Sacras forman parte del Altar junto con los candeleros.

Candeleros

Siempre han de ser seis candeleros, aunque varía el número de luces (candeleros encendidos). De acuerdo a ello el fiel que entra en la iglesia puede detectar fácilmente qué clase de Misa escuchará.
-Se pueden colocar en forma gradual (sobre las gradas del Altar).


-O directamente encima del mismo Altar.


Los candeleros sobre el Altar han de ser:
-Dos para la Misa rezada. Misa ordinaria, en fiestas simples o en ferias de entreaño, y en misas rezadas celebradas por sacerdotes inferiores al Obispo.

Misa ordinaria con dos velas (coloradas en este caso).

-Cuatro para la Misa cantada. Misa de domingo y días menos solemnes.

Misa cantada con cuatro velas (ver segundo nivel).

-Seis para Misa solemne.


-Siete para Pontifical. Se colocan siete candeleros en línea, quedando seis a izquierda y seis a derecha del Crucifijo. Éste es colocado delante del séptimo (al medio).



-Al menos seis en Exposición Menor del Santísimo.


-Al menos doce en Exposición Mayor del Santísimo.

Aquí vemos los seis candeleros rubricales encendidos,
más los seis colocados en las gradas.

Aquí vemos los candelabros de siete brazos
tradicionalmente usados para la Exposición (ver abajo)


También pueden cumplir funciones en altares laterales donde se venere la imagen o reliquia de algún santo, de la Santísima Virgen o de Cristo, como pueden ver a continuación.






Relicarios

Se llama relicario a la caja o estuche para guardar reliquias o recuerdos de los santos y exponerlas a la veneración de los fieles. Estuvieron en uso con el nombre de encólpium ya en los primeros siglos de la Iglesia, aunque por entonces tenían carácter privado y se llevaban pendientes del cuello en forma de cajitas o de medallas con figuras e inscripciones.
Hoy día es poco usual observar relicarios en los altares, más aún teniendo en cuenta que generalmente se celebran las Misas "versum populum" ("cara al pueblo"), y su existencia tapa la visión.

Relicarios en el Altar.

Reliquia Ex-ossibus

Ampolla con sangre y hueso de mártires en Japón.

Relicario con el corazón de Sta. Teresa

Relicario con una astilla de la Cruz de Cristo