7 de febrero de 2011

En Defensa de la Tradición

L'Abbé Michel - I


El caso del padre Michel ha sido tratado abundantemente en los blogs católicos el año pasado, y ha vuelto a serlo en estos días por nuestros colegas de Panorama Católico y de Santa Iglesia Militante, entre otros. Nos proponemos ahora hacer una síntesis que ampliaremos probablemente en alguna próxima entrada.



Thiberville es una localidad de la Alta Normandía (Francia), a pocos kilómetros del Canal de la Mancha, con una población de 1.600 habitantes y que pertenece a la diócesis de Évreaux. Desde hace más de 20 años, el padre Francis Michel estaba a cargo de la parroquia del lugar, sede de lo que ellos llaman Agrupamiento Interparroquial, que incluía otras 12 comunas vecinas sumando un total de 5.000 fieles a su cuidado. En una diócesis desolada como la de Évreaux, en una época en que se venden templos y colegios por falta de vocaciones y de católicos, en un tiempo en que la soledad es frecuentemente casi la única compañía del celebrante dominical, en la iglesia de Thiberville hubo que agregar sillas en la nave central del templo para albergar a una multitud de fieles que colmaba su capacidad domingo tras domingo.


El padre Michel tiene un secreto, ama la tradición y como se ocupa en primer lugar por la salvación de las almas, el resto fue dado por añadidura. Cada Domingo a las 10 de la mañana, celebraba con dignidad el Novus Ordo "mirando hacia el Señor", pues en su sede ni él ni sus predecesores habían mandado a construir el altar moderno. Una vez publicado el Motu Proprio Summorum Pontificum, comenzó a decir Misa Tridentina a las 5 de la tarde. Seguramente esa fue la gota que colmó el vaso de la furia modernista.


Si el padre Michel hubiera sido el gerente de cualquier empresa, habría recibido una promoción por tener su sucursal llena de clientes. Y se habrían mandado a los otros gerentes, los de las sucursales vacías, a recibir entrenamiento de su parte.
Pero el impresentable Obispo de Évreux, Mons. Christian Nourrichard, el de la casulla con los colores del Arco Iris y la remera pintarrajeada como verán en una fotografía de abajo, hizo exactamente lo contrario: el 2 de Diciembre de 2009 decretó suprimir la parroquia de Thiberville, incorporando las 13 comunas que la integraban a un Agrupamiento Interparroquial con mayor número de fieles, el de Notre Dame de Charentonne, que agrupaba 4 municipios con 22.000 habitantes antes de la anexión de Thiberville. La sede es este agrupamiento es la parroquia de la ciudad de Bernay, cuyo párroco Padre Jean Vivien es, a partir de esa fecha, el encargado de los 17 pueblos.
Se preguntará Ud., estimado lector, por qué haría tal cosa. Él dice que siguiendo el plan de reformas diseñado en 2000 (¡Lento va Monseñor!), hacía falta reorganizar algunos agrupamientos interparroquiales por falta de sacerdotes. Pero, como uno de los laicos le dijo (ver fin del video 1 y principio del 2, de los subtitulados en inglés) delante del Tabernáculo: "El padre Michel a quien conozco muy bien y realiza un maravilloso trabajo que ha recibido la aprobación de todos sus fieles, ha cometido sólo una gran falta: piensa tradicionalmente, y eso es hoy un gran pecado. Por eso, Monseñor, sus argumentos son una broma sin sentido, y es escandaloso que los diga Ud. delante del Sagrario"(Estupenda y muy diplomática forma de llamarlo mentiroso, como le gritó hasta el cansancio la multitud).


Lo que no dijo el obispo es que para despedir al padre Michel, hubiera hecho falta un juicio canónico por su condición de párroco; lo cual resulta innecesario ¡si se suprime la parroquia!. Tampoco dijo que el impresionante éxito del padre Michel, era una llama luminosa que alumbraba el absoluto fracaso de las políticas modernistas que han devastado la Iglesia en los últimos años. Hacía falta una humildad que se ve que Monseñor no tiene, para renunciar a toda una vida de progresismo y pedirle al destituido cura la "receta" que le hubiera permitido extender el milagro de Thiberville al resto de su agonizante diócesis.


Nourrichard, sabiendo quizá los riesgos que corría, se presentó en la Solemnidad de la Epifanía de 2010 en Thiberville para celebrar la Santa Misa y comunicar al pueblo el fin de su parroquia. Tuvo la "delicadeza" de usar la casulla del Arco Iris, al mismo tiempo que se hizo acompañar en la procesión de entrada por dos acólitas de rubio cabello al viento. Los ánimos se caldearon de tal modo que, cuando comenzó a anunciar su plan de reorganización, es decir el destierro para la mayoría de los presentes, el abucheo fue incontenible y la misa tuvo que ser cancelada. Aquel día el padre Michel, seguido en masa por los fieles, se dirigió a la vecina localidad de Bournainville en cuyo templo finalmente pudo celebrar la santa Misa, aunque allí se presentara también el impresentable obispo para cuya seguridad fue convocada la policía. Estaban presentes con el objeto de apoyar al cura, 12 de los 13 alcaldes involucrados.

"No a la muerte de la Parroquia"

Aquel día el padre Michel anunció que, aunque no en términos canónicos, seguiría siendo el pastor de sus fieles en su corazón y en su alma, y continuó celebrando hasta ahora en la iglesia de Thiberville como si nada hubiera pasado. Esto fue posible porque en Francia los templos pertenecen al estado, y el ayuntamiento de la localidad votó por unanimidad que la sede del párroco seguirá siendo la misma. Al mismo tiempo, el padre Michel elevó un recurso a la Santa Sede, la cual dejó en suspenso la medida episcopal hasta que se resolviera definitivamente el caso.
Pero he aquí que, pasado un año del ataque del Obispo Nourrichard a los fieles, se conoció este mes la decición final de Roma: luego de tres apelaciones, la Signatura Apostólica, el Supremo Tribunal de la Iglesia, confirmó el decreto de extinción de la parroquia de Thiberville.


Probablemente la letra del Derecho Canónico le permite a este obispo semiluterano, que cuenta entre sus múltiples andanzas el haber participado en la ordenación de mujeres anglicanas (vea las imágenes abajo), hacer lo que hizo. ¿Pero se puede creer que el espíritu de las leyes eclesiásticas invite a destruir una pujante comunidad como esa, que debiera ser ejemplo para una Iglesia en retirada cual es la del Viejo Continente, hoy más viejo que nunca por culpa del modernismo? Cualquiera sea la respuesta, no quedan dudas sobre el odio que despierta la Tradición y lo hondo que ese odio se ha enquistado en el Vaticano. Benedicto XVI ha dicho no hace mucho que la principal persecución que sufren los católicos proviene del interior de la Iglesia; y este es un botón de muestra. La organización romana, aprueba así la desorganización normanda.


¿Habrá ahora alguien que se atreva a repetir las palabras que el Cardenal Ratzinger pronunció hace muchos años:
¡Resista padre Michel, resista
por el bien de las almas puestas bajo su cuidado!


El primer video que queremos mostrar, no puede ser insertado en ninguna página según se informa en YouTube, "por solicitud" (parece que estos muchachos tiene mucho poder). Para verlo, active el enlace de abajo previa lectura del texto que sigue, puesto que no está subtitulado:


En el mismo se presenta esta secuencia: el padre Michel es vitoreado por sus fieles - la procesión de entrada (las monaguillas, el nuevo párroco que lleva el libro de los Evangelios, luego el canciller de la diócesis y finalmente el Obispo) - Habla el párroco del nuevo Agrupamiento Interparroquial al que pertenece ahora Thiberville, que ha dejado se ser parroquia y sede de aquél - Habla el alcalde que apoya al padre Michel - La Solemne Misa de Epifanía celebrada en Bournainville - El padre Michel dice que seguirá siendo el pastor de sus fieles - El Obispo no puede entrar a la abarrotada iglesia de Bournainville - La policía se presenta para evitar problemas.


Abucheo en la Solemnidad de la Epifanía



La Parroquia de Thiberville ya no existe
Primer fallo de Roma, Marzo de 2010


El Obispo:



Participando de unas inválidas ordenaciones de mujeres anglicanas (Atrás a la derecha con estolas rojas).


Detrás de la sacerdotiza, con el "obispo" anglicano de Salisbury


¿Nada tienen que decir las Congregaciones para el Clero y para los Obispos, a un Ordinario que aprueba la ordenación sacerdotal de mujeres? Nota de Gladio: Saquen sus conclusiones...

Fe

¿Se puede rezar con creyentes de otras religiones? 
Responde Joseph Ratzinger

20020124_n10
Oración de los cristianos en la Basílica Inferior de San Francisco de Asís (2002)

Continuando con la temática de los encuentros de Asís, presentamos nuestra traducción de amplios extractos de un interesante texto, escrito en el año 2003 por el cardenal Joseph Ratzinger, sobre la posibilidad y los límites de la oración multirreligiosa e interreligiosa.

***

En la época del diálogo y del encuentro de las religiones ha surgido inevitablemente el problema de si se puede rezar juntos unos con otros. Al respecto, hoy se distingue entre oración multirreligiosa e interreligiosa. El modelo para la oración multirreligiosa es ofrecido por las dos jornadas mundiales de oración por la paz, en 1986 y en 2002, en Asís. Miembros de diversas religiones se reúnen. Común es la angustia y el sufrimiento por las miserias del mundo y por su falta de paz, común es el anhelo de la ayuda de lo alto contra las fuerzas del mal para que puedan entrar en el mundo la paz y la justicia. […] Sin embargo, las personas reunidas saben también que su modo de entender lo “divino” y, por lo tanto, su manera de dirigirse, son tan diversos que una plegaria común sería una ficción, no estaría en la verdad. Ellos se reúnen para dar una señal del común anhelo, pero rezan – aunque al mismo tiempo – en lugares separados, cada uno según su propio modo. […]

En referencia a Asís – tanto en 1986 como en el 2002 – se nos ha preguntado repetidamente y en términos muy serios si esto es legítimo. La mayor parte de la gente, ¿no pensará que se finge una comunidad que en realidad no existe? ¿No se favorece de este modo el relativismo, la opinión de que en el fondo son sólo diferencias secundarias las que se interponen entre las “religiones”? ¿No se debilita así la seriedad de la fe, no se aleja ulteriormente a Dios de nosotros, no se consolida nuestra condición de abandono? No se pueden dejar de lado con ligereza tales interrogantes. Los peligros son innegables, y no se puede negar que Asís, particularmente en 1986, ha sido interpretado por muchos de modo errado. Sin embargo, sería también equivocado rechazar en bloque y de forma incondicional la oración multirreligiosa así como la hemos descrito. A mí me parece correcto vincularla a condiciones que correspondan a las exigencias intrínsecas de la verdad de la responsabilidad frente a algo tan grande como es la imploración dirigida a Dios frente a todo el mundo. Identifico dos:

1. Tal oración multirreligiosa no puede ser la norma de la vida religiosa sino que debe permanecer sólo como un signo en situaciones extraordinarias, en las que, por así decir, se eleve un grito común de angustia que debería sacudir los corazones de los hombres y, al mismo tiempo, sacudir el corazón de Dios.

2. Un acontecimiento así lleva casi necesariamente a interpretaciones equivocadas, a la indiferencia respecto al contenido a creer o a no creer y de tal modo a la disolución de la fe real. Por esta razón, acontecimientos del género deben tener un carácter excepcional, y por eso es de máxima importancia aclarar cuidadosamente en qué consisten. Esta explicación, de la que debe resultar claramente que no existen las “religiones” en general, que no existe una común idea de Dios y una común fe en Él, que la diferencia no concierne únicamente al ámbito de las imágenes y de las formas conceptuales mutables sino a las mismas opciones últimas – esta clarificación es importante, no sólo para los participantes del evento, sino para todos aquellos que son testigos del evento o son informados del mismo. El evento debe presentarse en sí mismo y frente al mundo de tal modo claro que no se convierta en una demostración de relativismo, porque se privaría por sí solo de su sentido.



Mientras en la oración multirreligiosa se reza en el mismo contexto pero en forma separada, la oración interreligiosa significa un rezar juntos de personas o grupos de diversa pertenencia religiosa. ¿Es posible hacer esto en toda verdad y honestidad? Lo dudo. De todos modos, deben ser garantizadas tres condiciones elementales, sin las cuales tal oración se convertiría en la negación de la fe:

1. Se puede orar juntos sólo si subsiste una unanimidad sobre quién o qué es Dios y, por lo tanto, si hay unanimidad de principio sobre qué es rezar: un proceso dialógico en el que yo hablo a un Dios que es capaz de escuchar y atender. En otras palabras: la oración común presupone que el destinatario, y por lo tanto también el acto interior dirigido a Él, sean concebidos, en línea de principio, del mismo modo. Como en el caso de Abraham y Melquisedec, de Job y de Jonás, debe ser claro que se habla con el Dios único que está por sobre los dioses, con el Creador del cielo y de la tierra, con mi Creador. Debe ser claro, por tanto, que Dios es “persona”, es decir, que puede conocer y amar; que puede escucharme y responderme; que Él es bueno y es el criterio del bien, y que el mal no forma parte de Él. Cualquier mezcla entre la concepción personal y la impersonal de Dios, entre Dios y los dioses, debe ser excluida. El primer mandamiento vale también en la eventual oración interreligiosa. […]

2. Sobre la base del concepto de Dios, debe subsistir también una concepción fundamentalmente idéntica sobre lo que es digno de oración y sobre lo que puede volverse contenido de oración. Yo considero los pedidos del Padrenuestro el criterio de lo que nos está permitido implorar a Dios, para orar de un modo digno de Él. En ellos se ve quién y cómo es Dios, y quiénes somos nosotros. Ellos purifican nuestra voluntad y hacen ver con qué tipo de voluntad estamos caminando hacia Dios, y qué género de deseos nos alejan de Él, nos pondría contra Él. Pedidos que fuesen en dirección contraria a los pedidos del Padrenuestro no pueden ser para un cristiano objeto de oración interreligiosa, y de ningún tipo de oración.

3. El evento debe desarrollarse en su conjunto de tal modo que la falsa interpretación relativista de fe y oración no encuentre ningún punto de apoyo. Este criterio no concierne sólo al que es cristiano, que no debería ser inducido a error, sino en la misma medida al que no es cristiano, el cual no debería tener la impresión de la intercambiabilidad de las “religiones” y de que la profesión fundamental de la fe cristiana es de importancia secundaria y, por lo tanto, reemplazable. Para evitar este error es necesario también que la fe de los cristianos en la unicidad de Dios y en Jesucristo, el Redentor de todos los hombres, no sea ofuscada frente a quien no es cristiano. […]


La participación en la oración multirreligiosa no puede poner en discusión nuestro compromiso por el anuncio de Cristo a todos los hombres. Si quien no es cristiano pudiese o tuviese que extraer, de la participación de un cristiano, una relativización de la fe en Jesucristo, el único Redentor de todos, entonces tal participación no debería tener lugar. De hecho, en este caso, indicaría la dirección errada, orientaría hacia atrás y no hacia adelante en la historia de los caminos de Dios.

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Fuente: Joseph Ratzinger; “Fe, verità, tolleranza. Il cristianesimo e le religioni del mondo”, Cantagalli, Siena, 2003.


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5 de febrero de 2011

Las principales oraciones en latín - II

Aquí continúo con otras oraciones de vida de Fe cada fiel que no solamente son útiles y necesarias para el desarrollo de su vida espiritual sino para celebraciones litúrgicas.

Litaniæ Lauretane
V. Kyrie, eléison.
R. Kyrie, eléison.
V. Christe, eléison.
R. Christe, eléison.
V. Kyrie, eléison.
R. Kyrie, eléison.
V. Christe, áudi nos.
R. Christe, áudi nos.
V. Christe, exáudi nos.
R. Christe, exáudi nos.

V. Pater de cælis, Deus,
R. miserére nobis.
V. Fili, Redémptor mundi, Deus,
R. miserére nobis.
V. Spíritus Sancte, Deus,
R. miserére nobis.
V. Sancta Trínitas, unus Deus,
R. miserére nobis.

V. Sancta María.
R. Ora pro nobis
V. Sancta Dei Génetrix.
R. Ora pro nobis
V. Sancta Virgo vírginum.
R. Ora pro nobis
Mater Christi.
Mater Ecclésiæ.
Mater divínæ grátiæ.
Mater puríssima.
Mater castíssima.
Mater invioláta.
Mater intemeráta.
Mater immaculáta.
Mater amábilis.
Mater admirábilis.
Mater boni consílii.
Mater Creatóris.
Mater Salvatóris.
Virgo prudentíssima.
Virgo veneranda.
Virgo prædicánda.
Virgo potens.
Virgo clemens.
Virgo fidélis.
Speculum iustitiæ.
Sedes sapiéntiæ.
Causa nostræ laetítiæ.
Vas spirituále.
Vas honorábile.
Vas insígne devotiónis.
Rosa mystica.
Turris davídica.
Turris ebúrnea.
Domus áurea.
Fœderis arca.
Iánua cæli.
Stella matutína.
Salus infirmórum.
Refúgium peccatórum.
Consolátrix afflictórum.
Auxílium christianórum.
Regína angelórum.
Regína patriarchárum.
Regína prophetárum
Regína apostolórum.
Regína mártyrum.
Regína confessórum.
Regína vírginum.
Regína sanctórum ómnium.
Regína sine labe originali concépta.
Regína in cælum assúmpta.
Regína sacratíssimi rosárii.
Regína famíliæ.
Regína pacis.

V. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi.
R. Parce nobis, Dómine.

V. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi.
R. Exáudi nos, Dómine.

V. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi.
R. Miserére nobis.

Sub tuum præsídium confúgimus, Sancta Dei Génetrix: nostras deprecatiónes ne despícias in necessitátibus, sed a perículis cunctis líbera nos semper, Virgo gloriósa et benedícta.

V. Ora pro nobis Sancta Dei Génetrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

Oremus: Gratiam tuam, quæsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónem cognovimus, per Passiónem eius et Crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Chrístum Dóminum nóstrum. Amen.

Audio: http://www.conviccionradio.cl/audios/oraciones_latin/letanias_stsma_virgen.mp3
(en castellano, ver entrada "El Santo Rosario", del 31 de diciembre de 2010)
Anima Christi

Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salve me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, lava me.
Passio Christi, conforta me.
O bone Iesu, exaudi me.
Intra tua vulnera absconde me.
Ne permittas me separari a te.
Ab hoste maligno defende me.
In hora mortis meae voca me.
Et iube me venire ad te,
ut cum Sanctis tuis laudem te
in saecula saeculorum.
Amen.

Audio: http://www.conviccionradio.cl/audios/oraciones_latin/alma_de_cristo.mp3

Traducción: (Alma de Cristo)
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. 
Amén.

Magnificat

Magnificat anima mea Dominum;
Et exultavit spiritus meus in Deo salutari meo,
Quia respexit humilitatem ancillae suae; ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes.
Quia fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen ejus,
Et misericordia ejus a progenie in progenies timentibus eum.
Fecit potentiam brachio suo;
Dispersit superbos mente cordis sui.
Deposuit potentes de sede, et exaltavit humiles.
Esurientes implevit bonis, et divites dimisit inanes.
Sucepit Israel, puerum suum, recordatus misericordiae suae,
Sicut locutus est ad patres nostros, Abraham et semeni ejus in saecula.

Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto

Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.

Audio: http://www.conviccionradio.cl/audios/oraciones_latin/magnificat.mp3

Traducción:

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

Ave verum (corpus)
Ave verum corpus, natum
De Maria Virgine,
Vere passum, immolatum
In cruce pro homine,
Cuius latus perforatum
Unda fluxit et sanguine,
Esto nobis praegustatum
In mortis exanime.
O Iesu dulcis, o Iesu pie, o Iesu, Fili Mariae.

Audio: http://www.conviccionradio.cl/audios/oraciones_latin/ave_verum.mp3

Traducción:

Salve, Verdadero Cuerpo nacido
de la Virgen María,
verdaderamente atormentado, sacrificado
en la cruz por la humanidad,
de cuyo costado perforado
fluyó agua y sangre;
Sé para nosotros un anticipo
en el trance de la muerte.
'¡Oh, Jesús dulce, oh, Jesús piadoso, oh, Jesús, hijo de María!

Himno Te Deum

Te Deum laudamus:
te Dominum confitemur.
Te aeternum Patrem
omnis terra veneratur.
Tibi omnes Angeli;
tibi caeli et universae Potestates;
Tibi Cherubim et Seraphim
incessabili voce proclamant:
Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus
Deus Sabaoth.
Pleni sunt caeli et terra
maiestatis gloriae tuae.
Te gloriosus Apostolorum chorus,
Te Prophetarum laudabilis numerus,
Te Martyrum candidatus laudat exercitus.
Te per orbem terrarum
sancta confitetur Ecclesia,
Patrem immensae maiestatis:
Venerandum tuum verum et unicum Filium;
Sanctum quoque Paraclitum Spiritum.
Tu Rex gloriae, Christe.
Tu Patris sempiternus es Filius.
Tu ad liberandum suscepturus hominem,
non horruisti Virginis uterum.
Tu, devicto mortis aculeo, aperuisti
credentibus regna caelorum.
Tu ad dexteram Dei sedes, in gloria Patris.
Iudex crederis esse venturus.
Te ergo quaesumus, tuis famulis subveni:
quos pretioso sanguine redemisti.
Aeterna fac cum sanctis tuis in gloria numerari.
V. Salvum fac populum tuum, Domine, et benedic hereditati tuae.
R. Et rege eos, et extolle illos usque in aeternum.
V. Per singulos dies benedicimus te.
R. Et laudamus nomen tuum in saeculum, et in saeculum saeculi.
V. Dignare, Domine, die isto sine peccato nos custodire.
R. Miserere nostri, Domine, miserere nostri.
V. Fiat misericordia tua, Domine, super nos, quedammodum speravimus in te.
R. In te, Domine, speravi: non confundar in aeternum

Traducción:

A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre, te venera toda la creación.
Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines te cantan sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria.
A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, la multitud admirable de los profetas, el blanco ejército de los mártires.
A ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra, te proclama:
Padre de inmensa majestad, Hijo único y verdadero, digno de adoración, Espíritu Santo, Defensor.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.
Tú, rotas las cadenas de la muerte, abriste a los creyentes el reino del cielo.
Tú te sientas a la derecha de Dios en la gloria del Padre.
Creemos que vendrás como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos.
G/: Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad.
T/: Sé su pastor y ensálzalo eternamente.
G/: Día tras día te bendecimos y alabamos tu nombre para siempre, por eternidad de eternidades.
T/: Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado.
G/: Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.
T/: Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
G/: En ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre.

Himno Adoro te devote

Adoro te devote, latens Deitas,
Quae sub his figuris vere latitas:
Tibi se cor meum totum subiicit,
Quia te contemplans totum deficit.

Visus, tactus, gustus in te fallitur,
Sed auditu solo tuto creditur.
Credo quidquid dixit Dei Filius;
Nil hoc verbo Veritatis verius.

In cruce latebat sola Deitas,
At hic latet simul et humanitas;
Ambo tamen credens atque confitens,
Peto quod petivit latro paenitens.

Plagas, sicut Thoma, non intueor;
Deum tamen meum te confiteor.
Fac me tibi semper magis credere,
In te spem habere, te diligere.

O memoriale mortis Domini!
Panis vivus, vitam praestans homini!
Praesta meae menti de te vivere
Et te illi semper dulce sapere.

Pie pellicane, Iesu Domine,
Me immundum munda tuo sanguine.
Cuius una stilla salvum facere
Totum mundum quit ab omni scelere

Iesu, quem velatum nunc aspicio,
Oro fiat illud quod tam sitio;
Ut te revelata cernens facie,
Visu sim beatus tuae gloriae.
Amen.

Traducción:

Te adoro con devoción, Dios escondido,
oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A Ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto;
pero basta el oído para creer con firmeza;
creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.

En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,
pero aquí se esconde también la Humanidad;
sin embargo, creo y confieso ambas cosas,
y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vió Tomás
pero confieso que eres mi Dios:
haz que yo crea más y más en Ti,
que en Ti espere y que te ame.

¡Memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que das vida al hombre:
concede a mi alma que de Ti viva
y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, Pelícano bueno,
límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego,
que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro cara a cara,
sea yo feliz viendo tu gloria.
Amén.


Tantum ergo

Tantum ergo sacramentum
Veneremur cernui:
Et antiquum documentum
Novo cedat ritui:
Praestet fides supplementum
Sensuum defectui.
Genitori, genitoque
Laus et iubilatio,
Salus, honor virtus quoque
Sit et benedictio:
Procedenti ab utroque
Compar sit laudatio.

Traducción:

Veneremos pues inclinados
tan grande Sacramento
La antigua figura
Ceda el puesto al nuevo rito
la fe supla
a incapacidad de los sentidos
Al Padre y al Hijo
sean dadas alabanzas y júbilo
Salud, honor,
poder y bendición
al que de uno y de otro procede
una gloria igual sea dada.

4 de febrero de 2011

Las principales oraciones en latín

He aquí una pequeña entrada dedicada al lector, para que pueda conocer y aprender las principales oraciones de la vida cristiana.


Beneditione

In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen
+ + +
Bendición

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
+ + +
 
Per signum crucis

Per signun crucis de inimícis nostris líbera nos, Deus noster.
+ + +
Por la señal de la Santa Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.
+ + +

Pater Noster

Pater noster, qui es in caelis: santificétur nomen tuum; advéniat regnum tuum; fiat volúntas tua, sicut in caelo, et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie; et dimitte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris; et ne nos indúcas in tentatiónem; sed líbera nos a malo. Amen
+ + +
Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo: santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; y perdona nuestras ofensas así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación; y líbranos del mal.
Amen
+ + +

Ave Maria

Ave María, gratia plena,
Dominus técum;benedicta tu in muliéribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus.

Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostrae.
Amen.
+ + +
Ave Maria

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen
+ + +
Gloria

Gloria Patri, et Filio, et Spíritui Sancto.

Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saécula saeculórum. Amen.
+ + +
Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
Amen.
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Symbolum Nicaenum- Costantinopolitanum

Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, factórem caeli et terrae, visibílium ómnium et invisibílium. Et in unum Dóminum Iesum Christum, Fílium Dei unigénitum, et ex Patre natum ante ómnia sáecula. Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero, génitum, non factum, consubstantiálem Patri: per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caelis. Et incarnátus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine, et homo factus est. Crucifíxus étiam pro nobis sub Póntio Piláto; passus et sepúltus est, et resurréxit tértia die secúndum Scriptúras, et ascéndit in caelum, sedet ad déxteram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mórtuos, cuius regni non erit finis.
Símbolo Niceno-Constantinopolitano

Creo en un solo Dios, Padre todo Poderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo Hijo Único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos; Dios de Dios, Luz de Luz. Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarno de María, la virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilatos; padeció y fue sepultado, y resucito al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo, y esta sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
 
Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem: qui es Patre Filióque procédit. Qui cum Patre et Fílio simul adorátur et conglorificátur: qui locútus est per prophétas. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que hablo por los profetas.
Et unam, sanctam, cathólicam et apostólicam Ecclésiam. Confiteor unum baptísma in remissiónem peccatórum. Et exspécto resurrectiónem mortuórum, et vitam ventúri sáeculi. 
Amen.
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Creo en la Iglesia. que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados, espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén. 

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Salve Regina

   

Sálve Regína, Máter misericórdiae;
Vita, dulcédo, et spes nóstra, sálve.
Ad te clamámus, éxsules, fílii Evae.
Ad te suspirámus, geméntes et fléntes
in hac lacrimárum válle.
Eia ergo, advocáta nóstra,
Illos túos misericórdes óculos ad nos convérte.
Et Jésum, benedíctum frúctum véntris túi,
Nobis post hoc exsílium osténde.
O clémens, O pía, O dúlcis Vírgo María.
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Dios te salve Reina y Madre

Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea, pues, Señora, abogada nuestra! Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
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Alma Redemptoris Mater

   

Alma Redemptoris Mater,
quae pérvia caeli porta manes,
et Stella maris,
succurre cadenti súrgere qui curat pópulo:
tu quae genuisti, natura mirante,
tuum sanctum Genitorem:
Virgo prius ac postérius,
Gabrielis ab ore sumens illud Ave,
peccatorum miserere.
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Augusta Madre del Redentor

Augusta Madre del Redentor, que del Cielo siempre Puerta abierta eres, y estrella del mar, socorre a tu pueblo caído, que anhela resucitar; tú que generaste, con maravilla de la naturaleza, a tu santo Creador, Virgen antes y después, que de la boca de Gabriel acogiste aquel saludo, ten piedad de los pecadores.

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Ave Regina Caelorum

   

Ave, Regina caelorum,
Ave, Dómina Angelorum:
Salve radix, salve porta,
ex qua mundo lux est orta:
Gaude Virgo gloriosa,
super omnes speciosa:
Vale, o valde decora,
et pro nobis Christum exora.
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Salve Reina del Cielo

Salve, Reina del cielo, salve, Señora de los ángeles; salve, Raíz, salve, oh Puerta, de la cual la luz del mundo surgió; alégrate, Virgen gloriosa, graciosa entre todas las mujeres, salve, oh toda bella, y por nosotros a Cristo implora.
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Regina Caeli

   

Regina caeli laetare, alleluia:
Quia quem meruisti portare, alleluia:
Resurrexit, sicut dixit, alleluia:
Ora pro nobis Deum, alleluia.

V/: Gaude et letaere Virgo Sacrata, alleluia.

R/: Quia surrexit Dóminus vere, alleluia.
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Reina del Cielo

Alégrate, Reina del Cielo, aleluya.
Porque Aquél que mereciste llevar en tu seno, aleluya.
Ha resucitado según lo predijo, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.

G/: Gózate y alégrate Virgen María, aleluya.

T/: Porque verdaderamente el Señor ha resucitado, aleluya.
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Veni Creator Spiritus

   

Veni, Creator Spiritus,
Mentes tuórum vísita,
Imple supérna grátia,
Quae Tu creásti péctora.
Ven Espíritu Santo Creador

Ven, Espíritu Santo creador,
a visitar nuestro corazón,
repleta con tu gracia viva y celestial,
nuestras almas que tú creaste por amor.
Qui díceris Paráclitus,
Altíssimi dónum Déi,
Fons vivus, Ignis, Cáritas,
Et spiritális únctio.
Tú que eres llamado consolador,
don del Dios altísimo y Señor,
vertiente viva, fuego, que es la caridad,
y también espiritual y divina unción.
Tu septifórmis múnere,
Dígitus patérnae déxterae,
Tu rite promíssum Patris
Sermóne ditans gúttura.
En cada sacramento te nos das,
dedo de la diestra paternal,
eres tú la promesa que el Padre nos dio,
con tu palabra enriqueces nuestro cantar.
Accénde lumen sénsibus,
Infúnde amórem córdibus;
Infírma nostri córporis,
Virtúte firmans pérpeti.
Nuestros sentidos has de iluminar,
los corazones enamorar,
y nuestro cuerpo, presa de la tentación,
con tu fuerza continua has de afirmar.
Hostem repéllas longius,
Pacémque dones prótinus;
Ductóre sic Te prévio,
Vitémus omne nóxium.
Lejos al enemigo rechazad,
tu paz danos pronto, sin tardar,
y siendo tú nuestro buen guía y conductor,
evitemos así toda sombra de mal.
Per Te sciámus da Patrem,
Noscámus atque Fílium,
Teque utriúsque Spíritum,
Credámus omni témpore.
Concédenos al Padre conocer,
a Jesús, su Hijo comprender
y a ti, Espíritu de ambos por amor,
te creamos con ardiente y sólida fe.
Deo Patri sit glória,
Et Fílio, qui a mórtuis
Surréxit, ac Paráclito,
In saeculórum saécula. Amen.
Al Padre demos gloria, pues es Dios,
a su Hijo que resucitó,
y también al Espíritu Consolador
por todos los siglos de los siglos, honor. Amén.
V/: Emitte Spíritum tuum et creabúntur.

R/: Et renovábis fáciem terrae.
G/: Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida.

T/:
 Y se renovará la faz de la tierra.
Oremus
Deus, qui corda fidelium Sancti Spíritus illustratione docuisti, da nobis in eodum Spíritu recta sápere, et de ejus semper consolatione gaudere.
Per Chrístum Dóminum nostrum. Amen.

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Oremos
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, concédenos juzgar y seguir rectamente según el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consolaciones.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


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Angelus

V/. Angelus Domini nuntiavit Mariæ,
R/. Et concepit de Spiritu Sancto.

Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus.
Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.


V/. "Ecce Ancilla Domini."
R/. "Fiat mihi secundum Verbum tuum."

Ave Maria, gratia plena...

V/. Et Verbum caro factum est.
R/. Et habitavit in nobis.

Ave Maria, gratia plena...

V/. Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix.
R/. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus.
Gratiam tuam quæsumus, Domine, mentibus nostris infunde; ut qui, angelo nuntiante, Christi Filii tui Incarnationem cognovimus, per passionem eius et crucem, ad resurrectionis gloriam perducamur.
Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


Angelus

V/. El ángel del Señor anunció a María,
R/. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. He aquí la esclava del Señor.
R/. Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...
V/. Y el Verbo de Dios se hizo carne.
R/. Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María...

V/. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del ángel, la Encarnación de tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo, seamos llevados por los méritos de su Pasión y Cruz a la Gloria de su Resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

o

Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones para que, los que hemos conocido por el anuncio del ángel la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Muerte, lleguemos a la gloria de la Resurrección. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.