14 de enero de 2011

Vasos Sagrados

Los elementos necesarios y facultativos para la celebración de la Santa Misa - II

VASOS SAGRADOS
(de los ritos latinos)



Se llaman vasos sagrados los utensilios del culto litúrgico que están en contacto directo con la Eucaristía.

La patena y el cáliz son los más importantes desde el comienzo mismo de la liturgia cristiana con Jesucristo. En ellos se contienen el pan y el vino que se consagrarán en el Santo Sacrificio de la Misa.

Dios se sirve de estos elementos «cultivados por la mano del hombre» para perpetuar el sacrificio de la cruz, anticipado por Jesús Cristo en su última Cena, posibilitando a los cristianos asociarse a Él aquí y ahora y alimentar su vida cristiana con el Cuerpo y la Sangre del Señor, presentes verdadera, real y sustancialmente, en la patena y en el cáliz, bajo las especies del pan y del vino.
Desde el principio, los cristianos pusieron esmerado cuidado en la selección y elaboración del pan y del vino que habían de usarse para tan alto misterio, glorificador de Dios y santificador de los hombres, y pronto la competente jerarquía eclesiástica fue dando normas para asegurar ese cuidado.

La tradición cristiana ha venerado y cuidado con esmero los vasos sagrados destinados a contener la Eucaristía; derivados de los utensilios (platos, vasos o copas) de las comidas ordinarias, se ha procurado en ellos la mayor dignidad en materiales de confección, forma, etc. ("lo mejor, para Dios"),

Con el correr del tiempo, y las necesidades del culto eucarístico y de los fieles, han ido apareciendo otros v. s., como el copón o píxide y la custodia, así como otros vasos y accesorios de los mismos.

1. Vasos sagrados primarios los que, consagrados o bendecidos, han sido destinados para contener la Sagrada Eucaristía. Son el cáliz, la patena, el copón, la custodia y el sagrario.



Obispo consagrando cálices y patenas.

2. Vasos sagrados secundarios, son los que no tienen contacto con la Eucaristía, pero, destinados al culto divino, excluyen todo empleo profano, tales como las campanas, las crismeras, las vinajeras, el incensario, el portapaz y el acetre, entre otros.
Nos guiaremos con el siguiente diagrama:


1- Cornijal, lavabo o manutergio. 2- Purificador. 3- (Atril). 4- Patena. 5- Palia. 6- Vinajeras. 7- Cáliz. 8-Custodia. 9- Copón (ciborio). 10- Incensario (turíbulo). 11-Naveta. 12- Cucharita (para el incienso). 13- Umbela. 14- Hisopo. 15- Acetre. 16- Bandeja (para comulgar). 17- Bandeja ordinaria (para las limosnas).

-Cáliz: (7) La palabra (latín calix) proviene del griego kylix, que significa copa, vaso. La copa usada por Cristo en la última Cena para la institución de la Eucaristía en el N. T. griego es designada con el vocablo poterion (Mt 26,27; Mc 14,23; Lc 22,20; 1 Cor 11,25), término usado aún hoy día por los griegos para indicar el Cáliz eucarístico.



Breve reseña histórica
El vaso utilizado por Jesús y los apóstoles en la Última Semana probablemente fue una copa de kiddush (vajilla ritual judía para la celebración de la Pascua), siendo en la época un cuenco de piedra semipreciosa (calcedonia, ónix o algún otro material).


El vaso utilizado en la última cena fue una copa 


Juego de copas de kiddush actuales.
Durante los primeros siglos no se conocen normas muy particulares sobre la materia del cáliz, pero lógicamente era cuidada la selección de los cálices. Entre los primeros están los de cristal, en general escogido y decorado, como atestigua Tertuliano (De pudicitia, VII, 10: PL 2,1053). La decoración, sobre el fondo dorado, o un cristal azulado, solía consistir en una figura del Buen Pastor (v.). Se conservan algunos ejemplares de éstos en el Museo Británico y en el de Letrán.
 
Pero pronto, casi al mismo tiempo, parece que se usaron también cálices de piedra, de cuerno, de madera dura, pero sobre todo de metales preciosos; y estos últimos serán la norma, fuera de tiempos de persecución o de miseria (S. Agustín, Enarrationes in psalm. 113; Sermo 2, n° 5-6). Los primeros decretos oficiales conocidos provenientes de sínodos son del s. XI, y prohíben ya expresamente el cristal, la madera, el cuerno y el cobre (fácilmente oxidable); se tolera el estaño y se recomiendan, en cambio, los metales nobles.
La forma de los antiguos cálices se asemejaba más a una taza o ánfora, frecuentemente con dos asas para facilitar el manejo. Este tipo de cáliz estuvo en uso hasta el s. XII. En este siglo casi todos los cálices, desprovistos de asas, se distinguen por la amplitud de la copa y por una mayor separación entre ésta y el pie que constituye el tronco del cáliz con el nudo- a media altura. 
 -Patena: (4) Este vocablo es un término latino (patena) que deriva del griego patane, que significa plato. En el rito bizantino, el utensilio correspondiente a la patena se llama diskos.


La patena entró en el uso litúrgico contemporáneamente con el cáliz. Los relatos escriturísticos de la última Cena mencionan, en efecto, el plato con el pan que Jesús tenía delante de si sobre la mesa (Mt 26, 23; Mc 14,20). Por lo que se refiere a la materia de las patenas, podemos decir que siguió en general las vicisitudes ya indicadas a propósito de la materia del cáliz.




ACCESORIOS DEL CÁLIZ Y LA PATENA


*Purificador: (2) pieza de lino blanca, distinguible de los demás paños por una cruz roja o blanca bordada a la mitad. Para la Misa se lo coloca justo encima del cáliz, porque con él se lo purifica el frotando el interior de la copa antes de ponerle vino, y luego de haberlo puesto se secan con él las gotas que hubiesen podido quedar en los bordes.
También con el purificador se frota la patena y el celebrante se seca los labios después de haber bebido el vino de la ablución del cáliz, se seca los dedos cuando hace la ablución de éstos y, finalmente, seca con él el cáliz.



El purificador, corporal e hijuela no los pueden tocar los laicos, y antes de lavarse debe purificarlos un sacerdote con agua que se echará a tierra o al fuego (can. 1.306).


*Palia-Hijuela-Cubre cáliz: Es un cuadrado de tela, duro (o almidonado), con bordados o adornos, y que cubre el cáliz mientras está sobre el altar. Usando la palia se evita que caigan en el cáliz partículas extrañas y sólo se quita en el momento de la Consagración (epíclesis y anamnesis) y doxología.

Al preparar el cáliz para la Santa Misa y poner la patena con la Hostia sobre el purificador, encima de ella, como para resguardarla especialmente, se coloca la palia.


Cáliz con purificador y palia.

*Velo del Cáliz: cubre el cáliz preparado para la Misa. Se usa hasta el Ofertorio, momento en el cual se prepara el cáliz para ser consagrado. Es del mismo color litúrgico que los ornamentos.



Velo del cáliz dispuesto para la Misa. El velo se pliega sobre sí mismo en el momento de trasladar hasta el altar el cáliz (al comienzo de la Misa o en el Ofertorio) con todo lo demás, para mayor comodidad del celebrante o del diácono.

*Corporal: Pieza cuadrada de tela sobre la cual se colocan el cáliz, la patena y copones. En la forma extraordinaria se usan dos corporales y se coloca directamente entre ellos a la Hostia consagrada (desde el Ofertorio hasta la fracción) 
También se coloca sobre él la Custodia para la Exposición del Santísimo. Debe de ser de lino o cáñamo y no de otro tejido. No debe llevar bordado mas que una pequeña cruz. Para guardarlo debe doblarse en nueve cuadrados iguales.



Cáliz sobre el corporal.

*Bolsa de los corporales: Encima del velo del Cáliz con que se recubre el Cáliz siempre se pone la bolsa de los corporales, con ellos dentro, a fin de extenderlos convenientemente al llegar el momento.





La preparación del Cáliz



Preparación del Cáliz antes de la celebración de la Santa Misa a partir del minuto 1:47.



Preparación del Cáliz antes de la celebración de la Santa Misa a partir del minuto 4:38


-Copón: (ciborio, o píxide) (9) Ha sido usado desde los primeros tiempos del cristianismo para conservar el Cuerpo del Señor. El término píxide (en latín pixis) proviene del griego pyxos, que significa literalmente "estuche de madera de boj". La píxide ha recibido nombres y formas diversos según los tiempos y los usos. En las pinturas de las catacumbas de S. Calixto (Roma) se encuentra una antigua representación de un cestillo de mimbres (canistrium o cista) lleno de panes marcados con una cruz cada uno; se encuentran otras representaciones análogas, y en esos cestillos se quiere ver un tipo de píxide, pero no es seguro.


 Breve reseña histórica
La conservación de la Eucaristía después de celebrada la Misa es costumbre que arranca de los primeros tiempos del cristianismo, con diversos fines: comunión de ausentes, enfermos, etc.
En ocasiones los fieles guardaban la Eucaristía, con exquisito cuidado, en sus propias casas. San Cipriano habla a este propósito de un cofrecito (arca) que se tenía en casa para tal fin (De lapsis 26: PL 4,501). También, y sobre todo, se guardaba en las iglesias. Solía hacerse en un local a propósito, llamado secretarium o sacrarium, en el que había una especie de armario (conditorium) donde se encerraba la capsa o cofrecito eucarístico; estos conditorium fueron, pues, los primeros sagrarios. Las llaves las guardaban normalmente los diáconos. Los estuches o cofrecitos solían ser de madera dura, de marfil, de metal noble; éstos eran las píxides, con tapa plana, sujeta con goznes, o bien con tapa cónica y píxide en forma de torreta, generalmente con pie. 
Las herejías eucarísticas de los s. IX-XI y las consiguientes intervenciones y precisiones del Magisterio llevaron consigo una acentuación y defensa de la verdad de la presencia real de Cristo. Ello tiene sus reflejos en la disciplina eucarística; por reacción a herejías, como la de Berengario, aumentaron los deseos del culto a Jesucristo presente en la Eucaristía y la frecuencia del mismo, con lo que se irá facilitando, para la oración y el culto, el acceso de los fieles al sagrario que contiene la píxide o copón, pasándolo a la nave de la iglesia, al altar, o encima de él en el muro, apareciendo sagrarios murales y de otros tipos , que junto con el altar y su cruz  forman lo esencial de la iglesia.
Desde la baja Edad Media se hizo regla más general la posibilidad de recibir la Comunión fuera de la Misa. Con la extensión de esta práctica, se puede decir que el copón toma ya formas sustancialmente iguales a las actuales (un estuche con tapa, generalmente semiesférico y con pie). Actualmente se suele reservar el nombre de píxide, y también teca, para el pequeño vaso o estuche que se usa al llevar la comunión a enfermos; el de copón para el vaso más grande (reserva de la Eucaristía, Comunión durante la Misa, etc.). Este copón, más o menos grande según las necesidades de cada iglesia, se cubre, al guardarlo en el sagrario, con un velo circular llamado conopeo.

Copón con conopeo.

-Vinajeras: (6) Jarras pequeñas utilizadas en misa. para llevar el agua y el vino que se vierten en el cáliz. 


Las vinajeras actuales han reemplazado a las antiguas ánforas que con el nombre de hama o ámula servían para recibir y llevar a los cálices el vino que los fieles ofrecían en la misa. Con frecuencia, eran hermosas jarras de metal ricamente decoradas. Otras se hacían de vidrio o de barro. 
La forma reducida de las vinajeras actuales data, por lo menos, del siglo XII.

Diácono preparando el cáliz en una Misa solemne.

-Lavabo: (aguamanil/ cornijal) consta de dos objetos: una jarra con agua y una jofaina donde el agua es recogida. También puede utilizarse una Jofaina de mayor profundidad con agua. En ambos casos, el lavabo va acompañado de un paño para secarse las manos que se denomina manutergio (1).

El sacerdote lo usa en dos momentos: después del ofertorio, tras haber ofrecido a Dios el pan y el vino a consagrar; y tras la Comunión, para eliminar de sus dedos cualquier residuo de hostias. Esta última agua, junto con la usada para lavar el cáliz y el corporal, se la tira en tierra natural.



-Incensario (y naveta): (turíbulo) (10;11;12) En las Misas solemnes y en la exposición mayor del Santísimo hay que hacer uso del incienso, substancia vegetal olorosa que, al contacto con el fuego, se deshace en blanquísima y perfumada humareda, la cual se tributa como símbolo de honor y reverencia ante todo a Dios y luego al Crucifijo del altar, a las sagradas reliquias, al mismo altar, al pan y vino que han de ser consagrados, a los sagrados ministros y a los fieles en general. 


Las brasas de fuego están contenidas en el incensario, que es un recipiente metálico sostenido por tres cadenas, con tapa convenientemente perforada y manipulable arriba y abajo mediante una cuarta cadena. Sujetando con una mano las cadenas reunidas en su extremo superior, puede balancearse el incensario de un lado para otro a fin de que el aire atice las brasas de fuego que hay dentro; y cuando hay que servirse de él, una vez provisto del incienso que al arder sale en forma de humo, cogiendo convenientemente las cadenas con las dos manos se le puede dar la dirección que cada momento reclame.







-Acetre: (14;15) Es un calderillo que contiene el agua bendita, la que se rocía por el hisopo. Ambos suelen ser de metal.




-Campana: indica a los fieles algunos momentos culminantes, como son: el Sanctus, (y en la forma extraordinaria) después del Prefacio; el Hanc ígitur, cuando el celebrante posa sus manos extendidas sobre la Hostia y el Cáliz; y además, a cada elevación, la genuflexión del comienzo, el punto máximo de altura y la genuflexión del final.




-Custodia (ostensorio)(8) La custodia es un vaso sagrado que se usa para exponer el Santísimo a la adoración de los fieles y para llevar lo en procesión. Debe ser bendecida, y el viril, estuche donde se guarda la Sagrada Forma, de plata dorada. Su uso data de la Edad Media. Se llama también ostensorio.
Es el más moderno de los vasos sagrados; aparece al menos en la primera mitad del s. XIV juntamente con la costumbre de llevar el Santísimo descubierto por las calles en procesión y de tenerlo expuesto a la adoración de los fieles; aunque ya hay precedentes en los siglos anteriores, adaptando para ello copones o cálices. 




-Crismeras: Son tres vasos, ordinariamente de plata, que contienen el Crisma, el Óleo de los Catecúmenos y el Óleo de los enfermos, bendecidos por el Obispo en la Misa de Jueves Santo.


-Umbela: Es una especie de paraguas que sirve para trasladar al Santísimo de un lado a otro.


13 de enero de 2011

Altar, ornato y accesorios

Los elementos necesarios y facultativos para la celebración de la Santa Misa


El altar en la disposición del templo.


Antiguo culto del templo (pagano)


Sumo sacerdote le ofrece incienso al Señor en el antiguo culto israelita.


-Altar: La Santa Misa no puede oficiarse sino sobre un altar. El altar es la parte principal del templo. Toda la arquitectura de la iglesia debe contribuir a realzar y poner de relieve la importancia del altar. 


El altar es imagen de Cristo, por eso lo inciensa y lo besa el sacerdote. 




El altar es el lugar del Sacrificio de la Misa; allí se renueva todos los días el Sacrificio de la Cruz; allí se eleva la Hostia santa hasta el Cielo en tributo de adoración. 
Del altar brotan las gracias que van a renovar el mundo.

Es conveniente aclarar que el altar no es una mesa. No se trata de una mesa en la cual se comparte  simbólicamente una cena o un banquete. Ciertamente es figura de la Última Cena, en la cual Jesús instituyó la Eucaristía, pero mayor imagen es la del Sacrificio de Jesús en la cruz.





Para más información sobre la historia del altar, consulte aquí.

ORNATO DEL ALTAR

Elementos que deben estar presentes en el altar para la debida celebración de la santa Misa según el rito romano, tanto en la forma ordinaria como en la extraordinaria, y para los demás ritos latinos.

-CrucifijoEl Crucifijo es la imagen de Cristo clavado en la cruz. Hasta el siglo VI sólo se veneraba la Cruz, y en el siglo VII entra a formar parte del altar el Crucifijo, como su principal elemento. Para la celebración de la Santa Misa no basta una cruz, es necesario el Crucifijo: la imagen de Jesús padeciendo en la cruz, recordándonos el sacrificio --ahora incruento-- que se está renovando en el altar.

Un crucifijo en una iglesia de los primeros tiempos.

Para las misas celebradas cara al pueblo es conveniente aclarar que el crucifijo debe estar vuelto hacia el sacerdote, y no hacia los fieles.


-Manteles: según las prescripciones litúrgicas tradicionales, deben ser tres y de color blanco, para que en caso de derramarse la Sangre del cáliz pueda ser recogida por los manteles sin llegar a la piedra o a la madera del altar; y las de arriba deberían llegar por los lados hasta el suelo.

El mantel no debe ser de otro color más que blanco; para el color del tiempo litúrgico pueden utilizarse frontales del tono correspondiente (ver abajo).



Los manteles pueden estar adornados con puntillas, flecos, bordados, etc.

-CandelerosPara sostener las velas se usan los candeleros. Para la celebración de la Misa rezada precisan dos; cuatro o seis. En las cantadas, según el rito del día, y siete en la Pontifical (Misa celebrada por un Obispo).
Para la exposición Mayor del Santísimo, doce, y seis para la exposición Menor. Se colocan a ambos lados del Crucifijo y pueden ser de cualquier material (metálico o madera) decente. No requieren bendición.





Misa celebrada por un obispo (el Papa en este caso): la séptima vela tras el crucifijo.

ACCESORIOS DEL ALTAR

Son accesorios del altar, ya que no elementos precisos para la celebración de las funciones litúrgicas, los siguientes:

-AtrilEl atril puede ser de madera o metal, en forma de plano inclinado, que sirve para sostener el misal y leer con más comodidad. En el ceremonial de los Obispos se manda que sea una almohada o cojín, que simboliza la suavidad y dulzura del Evangelio.





-Frontal: El frontal es un paño con el cual se adorna la parte delantera del altar. Debe ser del color que corresponde a la festividad del día.



-Credencia: La credencia es una mesa, situada junto al altar y en ella se disponen las vinajeras, campanilla y otros objetos que sirven para el culto. En algunas iglesias la misma está encastrada directamente en la pared.







-ImágenesImágenes son la representación, en pintura o en escultura, de Cristo, de la Virgen y de los Santos.

Al pueblo judío se le prohibió hacer imágenes por su propensión a la idolatría. Hoy, la Iglesia recomienda su uso por ser un poderoso auxiliar para la devoción, pues nos pone ante los ojos, sensiblemente, las figuras de quienes hemos de amar y cuyas virtudes tenemos que imitar. Por lo tanto, el culto no termina en la imagen, sino en quienes ellas representan. La imagen del Santo a quien la Iglesia está dedicada y de quien toma el nombre o título se suele colocar en el altar mayor.

Desde la existencia de los primeros templos cristianos se colocaron imágenes de Cristo (el Pantokrator), la Virgen y los Santos.








Las imágenes deben estar bendecidas y pueden ser de cualquier materia noble.

-Relicarios: donde se conservan algunas reliquias de los santos. Pueden colocarse sobre el altar y entre los candeleros. Así dispuestas, las rúbricas mandan que se les inciense inmediatamente después de haber incensado la Cruz.



-Sacras(en la forma extraordinaria) Las sacras son tres cuadros que se colocan en medio y a los lados del altar y en los que están escritas ciertas oraciones comunes de la Misa para agilizar la celebración. Sólo es obligatoria la del medio, que contiene el Gloria, el Munda cor meum, el Credo, el Suscipe, Sancte Pater (ofrecimiento de la hostia), la fórmula de la Consagración y otras oraciones del Canon.
Sólo deben colocarse para la celebración de la Misa.






11 de enero de 2011

Baptisma Domini Nostri Iesu Christi

Solemnidad de la Epifanía del Señor


Archivo:Epifanía de Roland de Mois.jpg



Mientras en Oriente la Epifanía es la fiesta de la Encarnación, en Occidente se celebra con esta fiesta la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de los tres Reyes Magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad.

De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios. Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar. Hasta el año de 474 AD sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días.

El hacer regalos a los niños el día 6 de enero corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta que "lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a mi me lo hacéis" (Mt. 25, 40); a los niños haciéndoles vivir hermosa y delicadamente la fantasía del acontecimiento y a los mayores como muestra de amor y fe a Cristo recién nacido.

9 de enero.
Solemnidad del Bautismo del Señor


Archivo:Piero della Francesca 045.jpg
Cuadro pintado por Piero della Francesca

El bautismo de Jesús no era un sacramento, sino una señal penitencial. Juan lo administraba a aquella persona que cambiara de vida y procurara seguir su predicación penitencial. Juan exigía la conversión, el cambio de vida, como condición para recibir su bautismo. El bautismo de Juan se llama "bautismo de penitencia para el perdón de los pecados" (Mc 1,4 Lc 3,3). Sin embargo, no es un bautismo suficiente para alcanzar la salvación de Dios como lo es el bautismo instituido por Jesús. El bautismo de Juan tampoco comunica la participación en la vida del Espíritu Santo. Tal diferencia aparece clara, tanto en los evangelios como en los Hechos de los Apóstoles, con la oposición de los términos "agua" y "Espíritu Santo" que usan cuando se refieren al bautismo de Juan y al instituido por Jesús.


Cuadro pintado por El Greco

El bautismo de Juan es bautismo de agua solamente. El bautismo instituido por Jesús es un bautismo del Espíritu Santo (Mc 1,8). A veces, el bautismo de Jesús es llamado también bautismo "de fuego": “Yo les bautizo en agua para la conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no soy digno de desatarle las sandalias. El les bautizará en Espíritu Santo y fuego.” (Mt 3,11 Mc 1,8 Lc 3,16 Jn 1,33 Hech 1,5 Hech 11,16-


Jesús no necesitaba ser bautizado por Juan, porque no tenía que cambiar de vida. Pero se somete al bautismo de Juan porque de hecho, iba a comenzar "una nueva vida": su ministerio público, la predicación del reino de Dios. Jesús siguió la costumbre que tenían muchos judíos de la época. Dice la Palabra que Jesús se hizo semejante a todos los hombres en todo (Flp 2,7). Por esto Juan, quien sabía quién era Jesús, rehusaba bautizarlo (Mt 3,14).

Jesús cuando fue a que Juan lo bautizara, lo que hizo fue un acto de humildad Mt: 3,15.


Archivo:Gerard David 004.jpg
Tríptico con el bautismo de Cristo, de Gérard David

La narración de Mateo no puede tomarse al pie de la letra. Cuando nos acercamos a la Biblia tenemos que darnos cuenta que nos explica las cosas según la mentalidad de la época, no con nuestra mentalidad de hoy. San Mateo usa un género literario que se llama "teofanía" ( indica la manifestación de Dios perceptible sensiblemente, o sea, que lo podamos ver ). Para elaborar una teofanía el autor usa muchos elementos: simbolismo, figuras humanas, señales, fenómenos naturales empleados con frecuencia, mostrados como fuerzas terribles e incontrolables. Ejemplo de teofanías:

* Gn 18: Dios se apareció a Abraham en forma humana.
* Gn 26, 2: Dios se mostró a Isaac.
* Gn 32,25-31: se mostró a Jacob y luchó con él.
* Ex 19,16 Ex 20,18: Dios se mostró mediante fenómenos de la naturaleza: truenos, rayos, relámpagos, fuego, humareda, nube.

En el bautismo de Jesús, Mateo usa este modo de escribir. Por eso aparecen los cielos que se abren, la paloma como figura del Espíritu Santo y la voz que vienen de lo alto, del cielo.

La paloma tiene un gran significado simbólico en el Antiguo Testamento: Gn 1, 2 Gn 2,7 . Llegó a simbolizar al Espíritu Santo. En el Antiguo Testamento se simbolizaba el viento, el soplo de Dios con alas.
La voz simboliza la presencia de Dios Padre.

El mensaje del Santo Padre


El Santo Padre volvió a oficiar la Santa Misa ad orientem en la Capilla Sixtina.