28 de diciembre de 2010

Hábito talar sacerdotal

Ornamentos litúrgicos - II

Indumentaria clerical


"El hábito eclesiástico es un signo de consagración para uno mismo, nos recuerda lo que somos, recuerda al mundo la existencia de Dios, hace bien a los creyentes que se alegran de ver ministros sagrados en la calle, supone una mortificación en tiempo caluroso.
Bajo la sotana, el sacerdote viste como el común de los hombres. Pero revestido con su traje talar, su naturaleza humana queda cubierta por la consagración.
El que viste su hábito eclesiástico es como si dijera: el lote de mi heredad es el Señor.
El color negro recuerda a todos que el que lo lleva ha muerto al mundo. Todas las vanidades del siglo han muerto para ese ser humano que ya sólo ha de vivir de Dios. El color blanco del alzacuellos simboliza la pureza del alma. Conociendo el simbolismo de estos dos colores es una cosa muy bella que todas las vestiduras del sacerdote, incluso las de debajo de la sotana, sean de esos dos colores: blanca camisa y alzacuellos, negro jersey, pantalones, calcetines y zapatos.
El hábito eclesiástico también es signo de pobreza que nos evita pensar en las modas del mundo. Es como si dijéramos al mundo: Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre."

Con esta introducción comienzo el artículo, que esta vez comienza desde lo básico: el hábito talar. También hay algunos elementos particulares, abrigos, capas, etc. Luego explico algunas cosas del hábito coral, utilizado en las funciones litúrgicas.

Hábito talar


El hábito talar es la sotana (en el caso del sacerdote), la cual tiene diferentes cortes dependiendo el origen (hipana, galicana, germana, etc.), la congregación o sociedad sacerdotal de la que se sea miembro, etc.


Elementos que pueden estar presentes en el hábito talar sacerdotal:

-Esclavina o valona: manteo corto de verano que, a manera de amplia muceta abierta, llega hasta más allá del codo.


-Manteo o ferraiolo: capa de etiqueta y abrigo. De paño fino sin forro, ruedo de circunferencia completa, sin cuello ni gancho, atado con fiador de borlas o cintas de seda, con vistas de seda o satinadas.



-Manteo: capa de salida, prenda de etiqueta (no abrigo), que se coloca sobre la sotana. El color es negro para todo el clero, excepto en el caso papal.


-Pelerina: capa que llega hasta las rodillas, de paño grueso, cuello habitualmente de terciopelo. A veces con botonadura y aberturas laterales para pasar los brazos. Muy común en el clero francés.


Los clérigos pueden utilizar solideo negro en la cabeza, aunque no pueden utilizarlo con el hábito coral (como lo hacen abades o superiores religiosos).

Redentorista transaplino (Papa Stronsay) con solideo.




Hábito coral

Se llama así el conjunto de vestimentas que utilizan los sacerdotes, hermanos y clérigos en general para asistir al coro para participar de una ceremonia u oficio litúrgico.

Hábito coral de párroco, canónigo y maestro de ceremonias del Papa.

Sobrepelliz: La sobrepelliz es una vestidura eclesiástica de lino parecida al alba pero más corta y que se lleva sin ceñir al cuerpo. La sobrepelliz sirve para coral y para la administración de sacramentos desde el siglo XI. Esta se coloca sobre el hábito de los religiosos.

Su nombre tiene origen en los países del Norte de Europa en los que se llevó sobre los vestidos fabricados en piel. Su largura que al principio llegaba hasta los pies del oficiante, se fue acortando desde el siglo XIV y a lo largo del siglo XVII se redujo hasta poco más abajo de la cintura, acortándose las mangas y llenándose de rizos. Cuando éstas se suprimen, la sobrepelliz se convierte en colobium ogarnacha (derivando en roquete de sacristanes).


- Roquete: El roquete es una vestidura eclesiástica de lino parecida al alba pero más corta y que se lleva sin ceñir al cuerpo. Es similar al sobrepelliz pero con la diferencia de que las mangas son estrechas.

A la derecha, roquete con privilegio: manga corta.

El uso del roquete ha quedado desde el siglo XIII para los obispos y para algunos canónigos siendo el sobrepelliz propio de todos los clérigos. El roquete parece que ya se utilizaba en el siglo IX pero su nombre actual derivado del latín roccuso del alemán rock (hábito) no se comienza a usar hasta comienzos del siglo XIII. En el Siglo XX, el roquete es de uso común en las celebraciones litúrgicas en los ministros religiosos sean ordenados o estén en vías de serlo. Los obispos, presbíteros y diáconos los usan según del derecho.

-Muceta de párroco: Los curas párrocos españoles tienen el privilegio de usar muceta negra con forro morado sobre la sobrepelliz. Ésta es abierta, parecida a la esclavina.



-Muceta: es una prenda corta, que llega hasta los codos y con botones en la parte delantera. La usan los prelados encima del roquete.

Canónigos con muceta y birrete.

Ornamentos del Sacerdote

Ornamentos del Sacerdote


Dos juegos de ornamentos latinos, gótico (izq.) y romano (der.)

Introducción

Con su raigambre en las antiguas vestiduras de los nobles romanos, -y si queremos remontarnos más atrás- en ornamentos sacerdotales y levíticos de la Antigua Ley- la indumentaria litúrgica destinada a la celebración de los Santos Misterios de nuestra Fe, entrañan, más allá de su “funcionalidad” ritual y su carácter distintivo en el orden de los ministros, un altísimo sentido espiritual.

El vestido en general es, en toda la historia de la cultura humana, un factor “termómetro” de la concepción antropológica y trascendente que haya imperado en esa etapa.

Sacerdote judío

Destinadas a espiritualizar la “forma corporal”, las vestiduras talares (ver aquí y aquí) han presentado a los ministros de la liturgia, “por encima” de la forma de vestir del seglar, creando así un compromiso de ser testigos vivos de lo que celebramos. No es superfluo o intrascendente que la Iglesia “revista” a sus ministros –por encima de su propio hábito- con otro ropaje propio de la acción sagrada.

Con su simbolismo enseñan a proveerse de armas espirituales en el combate contra el espíritu del mal. Como dijo el apóstol: Las armas de nuestra milicia no son materiales, pero sí poderosas para derribar lo que se le opone. A la par de la reina, adecuadamente ceñida de sus diversos ornamentos, el sacerdote adornado exteriormente con las vestimentas sagradas, debe cuidar que su interior, su alma, esté revestida de buenas costumbres, según lo escrito: Que los sacerdotes estén revestidos de justicia.


El sacerdote sube al altar al encuentro con el Dios vivo y verdadero, trascendente y sacramentado, “in conspectu divinae maiestatis tuae”, “revestido” o “sobrevestido” por la Iglesia, su Madre, quien como Rebeca a Jacob, recubre su pobre humanidad con los ropajes de Cristo –Sumo y Eterno Sacerdote- para que ofrezca al Padre la Víctima Inmaculada, por sus “innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los que están presentes, y también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos…” (Recomendación de la hostia, Missale Romanum, 1962).

Ornamentos

Refresquemos la rica simbología de las vestiduras y ornamentos sacerdotales.
Ante todo, los ornamentos deben estar prolihamente colocados en la sacristía, según el orden de vestición, para favorecer el revestimiento del sacerdote junto con las oraciones prescritas para cada uno.

Sacristán preparando los ornamentos sacerdotales para la celebración de la Misa.

- Amito: Del latín "amictus", de "amicio, amicire", rodear, envolver: lienzo rectangular de lino blanco que el sacerdote se coloca sobre los hombros y alrededor del cuello antes de ponerse el alba. Se sujeta por medio de cintas cruzadas a la cintura. Se utiliza al menos desde el siglo VIII y hasta el presente. (Cf IGMR, n.81)


Significa la fe, principio y fundamento de toda virtud, yelmo y escudo de salvación y también el velo con que fue cubierto el Rostro de Nuestro Señor.
La oración para imponérselo pide a Dios aleje de la mente toda incursión diabólica:

"Impóne, Dómine, cápiti meo gáleam salútis, ad expugnádos diabólicos incúrsus"

Trad: "Señor, poned sobre mi cabeza la defensa (el yelmo) de mi salvación, para luchar victorioso contra los embates del demonio" (Cfr. Efesios 6,17)


Puede tener la finalidad práctica de preservar del sudor al alba. Pero sobretodo se le aprecia el valor estético: cubrir más elegantemente el cuello. Sin embargo, se puede prescindir del amito si ya el alba cuida de esta estética por forma.


- Alba: Llamada así por su color blanco, es una de las más antiguas vestiduras sacerdotales.
Deriva de las túnicas antiguas, blancas, hasta los pies, que se perdieron en el uso civil, pero que se consideró que podían utilizarse simbólicamente en el culto, expresando con el vestido diferente de los ministros la diferencia entre la vida la vida profana y la celebración. En todas las culturas religiosas, para el ejercicio del culto se quiere simbolizar la pureza de los ministros, y en muchas de ellas precisamente con el color blanco.

Alba tradicional para usar con amito (izq.) y alba moderna con cuello (der.)

- Cíngulo. Del latín "cingulum", de "cingere", ceñir. Cordón con que se ciñe el alba. (IGMR 81.298). El cíngulo o ceñidor es un complemento necesario para el alba para ceñirlos mejor a la cintura y facilitar el movimiento a veces tiene forma de cordón y otras veces de cinta.


Oración del sacerdote:

"Praecínge me, Dómine, cíngulo puritátis, et exstingue en lumbis meis humórem libídinis; ut máneat in me virtus continéntiae et castitátis."

Trad: "Ceñidme, Señor, con el cíngulo de la pureza y extingue en mi cuerpo el fuego de la sensualidad, para que posea siempre la virtud de la continencia y de la castidad"

Significa la pureza y la mortificación. Cristo nos exhorta a esperar su venida ceñidos (Lc. 12,35). Simboliza las cuerdas con que fue atado Jesús en el huerto, al igual que los azotes que padeció atado a la columna.Espiritualmente nos recuerda, según la oración que reza el sacerdote, la necesidad de luchar contra las bajas pasiones de la carne.

- Manípulo (para la forma extraordinaria): Era, entre los antiguos romanos, un pañuelo destinado a secar el sudor y se llevaba en el brazo izquierdo. Litúrgicamente representa la soga con que fue atado Jesús a la columna; la compunción del corazón y la paciencia en los trabajos de la vida presente, con la esperanza de la futura gloria. Es signo del servicio sacerdotal.
La oración que el sacerdote pronuncia al ponérselo es:

"Merezca, Señor, llevar el manípulo del llanto y del dolor, para poder recibir con alegría el premio de mis trabajos. El manípulo significa las ataduras de las manos al ser azotado Nuestro Señor".



- EstolaOrarium”. Era una larga “bufanda” que abrigaba el cuello. Se le da el sentido de inmortalidad y es la insignia por excelencia de la dignidad sacerdotal. La usa el sacerdote en las funciones propias de su ministerio. La estola significa las sogas con que Nuestro Señor fue arrastrado al Calvario.



En la forma extraordinaria del rito romano, el sacerdote se cruza la estola sobre el pecho y el obispo a los lados. En la forma ordinaria sacerdote y obispo la usan a los lados.

- Casulla: Del latín "casula", "casa pequeña" o tienda. La vestidura exterior del sacerdote, por encima del alba y la estola, a modo de capa. Origen: el manto romano llamado "pénula". (Cf IGMR 299, IGMR 161)

También llamada penula nobilis o planeta. Su sentido tropológico es la caridad, alma de todas las virtudes y que lo cubre y llena todo. Su sentido alegórico es el vestido de púrpura con que fue cubierto Jesús, por los soldados en el Pretorio; y su sentido anagógico, la gracia prometida a quien lleva con buena voluntad el yugo de Cristo.
Oración del sacerdote:
"Dómine, qui dixísti: Jugum meum suáve est et onus meum leve: fac, ut istud portáre sic váleam, quod cónsequar tuam grátiam. Amén."
Trad: "Señor, que dijiste: "Mi yugo es suave y mi carga ligera"; haced que de tal modo sepa yo llevarlo para alcanzar vuestra gracia"

Casullas góticas

-Bonete (opcional, u obligatorio si el Obispo lo manda): con él se cubre la cabeza el sacerdote en algunos momentos de la Misa y en otras funciones litúrgicas, en señal de su dignidad.

Es de unos cuatro dedos de altura circular y uniforme sobre el cual figuran cuatro picos iguales más o menos salientes de otros tantos espacios a modo de medias lunas o bien de cuartos lunares con una bellota, a veces, si el que lo usa es graduado en el centro de la copa.

Existen diferentes particularidades o características locales --sobre todo en los países europeos-- sobre los bonetes o birretes. Este en particular se denomina "bonete romano".


Preparación adecuada de los ornamentos en la Sacristía para la Misa
(a partir del minuto 5:30)


-Preparación y vestición del sacerdote:

El sacerdote se reviste a partir del minuto 2:28 (en castellano)

Aquí el sacerdote se reviste a partir del minuto 6:21 (in English)


"Sacred Vestments" Episode: 1
Un video en inglés sobre las vestimentas sagradas. 
A video in English about the sacred vestments.




Otras prendas litúrgicas

- Capa pluvial: capa que llevan los sacerdotes en los actos de culto divino que lleva capillo o escudo en la espalda.
Como esta prenda empezó a llevarse en las procesiones, fuera de los templos y se empleó para protegerse de la lluvia y del frío, se llamó pluvial en Italia, nombre que se ha conservado hasta hoy en el lenguaje eclesiástico.
Actualmente se la usa en ciertas oportunidades en la Misa, cuando hay ceremonia de aspersión con agua bendita, antes del comienzo de la misma. También la utilizan en Misa solemne pontifical los prestes y los porta-insignias.

27 de diciembre de 2010

La Liturgia de las horas

La Liturgia de las Horas (latín: liturgia horarum) es el conjunto de oraciones oficiales del rito latino de la Iglesia Católica fuera de la misa, articuladas en torno a las horas canónicas. Estas oraciones son observadas principalmente por la comunidad monástica. A todo el conjunto que conforman estos rezos se denominan vulgarmente Oficios.

Breve historia
Jesucristo mandó a sus discípulos "orar siempre" (Lc 18,7) y los primeros cristianos tuvieron la costumbre de rezar el Padre Nuestro 3 veces al día (Didaché VIII,3), Clemente de Alejandría (+215) atestigua ya un oficio formulado con tiempos precisos (Stromata 7,7) pero no fue sino hasta que cesó la persecución (siglos IV y V d. C.) cuando se impuso uniformemente la liturgia de las horas llamado también Oficio divino en las catedrales. Hay que añadir que la oración monástica desarrolló plenamente las horas de Vísperas y Laudes aumentado los textos bíblicos, y en ese ambiente es donde alcanzó su plenitud el canto salmódico y la música litúrgica con el canto gregoriano.

En el siglo X la ley carolingia extiende la obligación del rezo a todas las iglesias y hacia 1230 la extensión y movilidad de los franciscanos cristaliza las primeras ediciones del breviario, que sufre muchos intentos de reforma y unidad principalmente después del concilio de Trento pero será hasta 1568 cuando se edite al fin el libro unificado. Posteriormente hacia 1911 San Pío X asigna salmos a cada día y establece un nuevo orden que retocará el Concilio Vaticano II teniendo la primera edición completa en lengua española hacia 1979.


Estructura
Señalamos en general dos niveles de celebración en la liturgia, las llamadas horas mayores o principales y las horas menores, según el Concilio Vaticano II: «Los Laudes y las Vísperas...se deben considerar y celebrar como las Horas principales (Sacrosanctum Concilium 89a,100)» (OGLH 37), también se ha considerado eloficio de lecturas como hora mayor. Dentro de las horas menores podemos indicar las horas de Tercia, Sexta, y Nona además del rezo de Completas.

Cada hora está compuesta por los siguientes elementos:
-Invocación Inicial
-Himno
-Salmodia (a la que se añaden en las horas mayores textos bíblicos no sálmicos llamados cánticos)
-Lectura Bíblica (y Lectura Patrística en el oficio de lectura)
-Responsorio
-(Cántico evangélico, preces y Padre Nuestro en el caso de Laudes y Vísperas)
-Oración final y despedida.

Los cantos del Oficio divino
Vínculo con el canto gregoriano - aunque será una entrada aparte

El Oficio Divino (También conocido como OFFFICIUM DIVINUM en latín) se refiere a los rezos cantados durante el dia desde el año 400. En los monasterios, losmonjes hacían una pausa en sus labores y se reunían regularmente a determinadas horas (horas canónicas) del día para hacer su oración. Estas oraciones son largamente cantadas, especialmente los himnos al empezar, los antifonarios usados para los salmos, los salmos mismos, y para los antifonarios Marianos. Estos son cuatro canciones (Alma Redemptoris Mater, Ave Regina caelorum, Regina caeli laetare, y Salve Regina) que vienen del siglo XI y son más complejos que la mayoría de los antifonarios de los salmos,
-Maitines: plegaria de vigilia
-Laudes: plegaria de la mañana
-Prima: seis de la mañana
-Tercia: nueve de la mañana
-Sexta: doce del mediodía
-Nona: tres de la tarde
-Vísperas: seis de la tarde
-Completas: antes de ir al descanso

El repertorio de cantos para el oficio divino consta de:
-El canto de los salmos
-Simples recitativos (cantillatio) de lecturas y oraciones.
-Antífonas de invitatorio
-Himnos
-Antífonas cantadas antes y después de los salmos.
-Responsorios
-Te Deum
-Cantos del antiguo y del nuevo Testamento (Benedictus, Magníficat, Nunc dimittis)

Asociados a estos cantos están el Pange lingua que incluye al Tantum ergo, y el Stabat mater.

Para consultar la liturgia de las horas diariamente:
Y para consultarlas en latín:

25 de diciembre de 2010

La Santa Misa en la forma Extraordinaria

A partir de esta serie de videos, cualquier interesado puede observar el desarrollo de la celebración de la Santa Misa según la forma extraordinaria del Rito Latino, codificado por S.S. San Pío V. Esta serie de videos muestran las partes de la Santa Misa, precedida por un Sacerdote Celebrante y un monaguillo.

En la parte superior puede leerse la posición del feligrés (sentado, de pie, arrodillado).

En la parte inferior se puede leer lo que dice el Sacerdote (en letras blancas) y lo que dice el monaguillo (en letras amarillas).

Espero que esto sea de ayuda o respuesta a aquellos deseosos de conocer o profundizar sus conocimientos sobre esta forma del Rito Latino.







Nativitas Domini nostri Iesu Christi

Una vez más acudimos todos los Cristianos al Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, plasmado tradicionalmente en la celebración de la Santa Misa de Medianoche (o de Gallo, o de los Pastores).

Venite Adoremus Dominum

A Él y solo a Él la Gloria por los siglos de los siglos.


Sólo hay dos referencias en la Biblia acerca de la Natividad. La primera (y la más completa) la encontramos en el evangelio de San Mateo, donde podemos tomar las primeras notas para cercar la fecha del nacimiento de Jesús y, de paso, encontramos la primera referencia a la Estrella de Belén:

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.”(Mateo, 2. 1-3)

En segundo lugar, el Evangelio según San Lucas nos dice:

“Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirinio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuando era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño”(Lucas, 2. 1-8)

No hay más que prestarle un poco de atención a estos textos para extraer algunas conclusiones. Según se indica, al nacer Jesús:
1.- Reinaba Herodes. 
2.- Se estaba realizando un censo de población por orden de Augusto César. 
3.- Cirinio era gobernador de Siria.

Así, si recurrimos a los datos históricos:
1.- Herodes el Grande, rey de Judea, nació el 73 a.C. y según los historiadores modernos murió después de un eclipse de Luna que pudo verse desde Jericó y antes de la Pascua Judía. Dicho eclipse podría corresponderse con el sucedido el 13 de marzo del año 4 a.C. Por tanto, Herodes el Grande pudo haber muerto a finales de marzo o a principios de abril de dicho año. Así podemos establecer una primera acotación en las fechas: la Natividad debió acontecer antes del 4 a.C. Ahora bien, si volvemos al Evangelio de Mateo tenemos que:

“Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.”(Mateo, 2. 16)

Si el hecho fue así, Jesús tendría como mucho dos años al dictar Herodes la degollación de los santos inocentes. Por lo que, basándonos en el Evangelio de Mateo, podríamos establecer una fecha para la Natividad entre el 7 a.C. y el 5 a.C.

2.- Realización de un censo. Se sabe que Augusto César mandó realizar censos con carácter tributario en tres ocasiones durante sus cuarenta años de gobierno. Los censos fueron realizados en los años 28 a.C., 8 a.C. y 14 d.C., respectivamente.

3.- Cirinio era gobernador de Siria. Hoy en día sabemos que Cirinio o Quirinius no fue gobernador de Siria antes del 6 d.C. Sin embargo, anteriormente desempeñó cargos gubernamentales desde los años 6 y 5 a.C. ¿Serían estos cargos a los que se referiría Lucas?

Por lo tanto, el margen de fechas que obtenemos del Evangelio de Lucas es más amplio: del 8 a.C. al 14 d.C.

(http://cruxetgladius.blogspot.com/ - Written by Francisco Rodríguez BergaliWednesday, 28 December 2005 23:21)

La Homilía del Santo Padre en la Santa Misa de Navidad. Año 2010, Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano.


La Bendición Urbi et Orbi de S.S. Benedictus XVI, Deus protegit




"Puer natus in Bethlehem", el tradicional cántico gregoriano del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, interpretado por los monjes benedictinos de Silo, España.


Puer natus in Bethlehem. Alleluia
unde gaudet Hierusalem. Alleluia, alleluia

In cordis iubilo Christum natum adoremus
cum novo cantico

Assumpsit carnem Filius. Alleluia
Dei Patris Altissimus. Alleluia, alleluia

In cordis iubilo Christum natum adoremus
cum novo cantico

In hoc natali gaudio. Alleluia
benedicamus Domino. Alleluia, alleluia

In cordis iubilo Christum natum adoremus
cum novo cantico

Laudetur Sancta Trinitas. Alleluia
Deo dicamus gratias. Alleluia, alleluia

In cordis iubilo Christum natum adoremus
cum novo cantico.

13 de octubre de 2010

La Santa Misa

La Santa Misa en la forma extraordinaria del Rito Romano

Presentación
La Misa Tridentina es el ritual de la Misa del rito romano de la Iglesia Católica, como está descrita en las ediciones sucesivas del Misal Romano que fueron promulgadas desde 1570 a 1962.
El calificativo de "tridentina" se refiere a su origen, ya que fue tipificada, reformada y uniformizada a toda la Iglesia latina por iniciativa del Concilio de Trento. También se la llama Misa de San Pío V, el Papa que la codificó hasta la reforma de Pablo VI. Otros nombres son Misa latina, Misa preconciliar (es decir, de antes del Concilio Vaticano , porque fue la misa que se celebró durante todo ese Concilio), Misa clásica o de siempre, tradicional, o simplemente, "Misa en latín".


Breve historia
San Pío V publicó, en el año 1570, una edición del Misal Romano, que ordenó fuese usado en toda la Iglesia Occidental, excepto en aquellas regiones y órdenes religiosas que tenían misales anteriores al 1370. La mayoría de esas regiones y órdenes han adoptado desde entonces el Misal Romano, quedando sólo el rito ambrosiano, el mozárabe, el de Braga, y el de los cartujos. Algunos pocos individuos y comunidades conservan todavía ritos de otras familias religiosas, como el Orden de los Hermanos Predicadores y los Carmelitas.
Las formas de la Misa romana que existían previas a la Misa tridentina, se conocen como 'Misas pretridentinas', y la forma que entró en vigencia a partir del año 1970, cuya descripción se encuentra en el artículo Misa, se conoce como Misa de Pablo VI, "Novus Ordo Missae", o "nueva misa", entre otros nombres.
Por decreto pontificio en forma de Motu Proprio "Summorum Pontificum" por S.S. Benedicto XVI se establece que el Rito Romano tradicional (llamado en el Motu Proprio como "forma extraordinaria del Rito Romano")nunca ha sido abolido y su vigencia es perpetua, y además se autoriza la celebración de la Santa Misa según dicha forma tradicional en todos los templos que se desee, por iniciativa del sacerdote rector de iglesia, o bien, respondiendo a la solicitud hecha por un grupo de fieles para la celebración de la Misa en la forma tradicional (el llamado "grupo estable", del cual no se precisa el número.)
Para averiguar más del tema:

Motu Proprio “Summorum Pontificum”, aquí.

Pero sigamos:
¿Qué razones tuvo la Santa Iglesia para mandar que se oficiara la Misa en Latín ?
El único objetivo de San Pío V al mandar codificar la Misa, no fue sino el de la Unidad de la Iglesia, la única de las razones de peso; por la que se asegura la Unidad en el Culto Católico y se evita la disparidad de Rito, el único medio era la Uniformidad en el Idioma, y así se preservaría no solo de Cisma sino también de los errores que pudieran ser introducidos. Mandó San Pío V fuese dicha, la Misa en lo que sería en adelante el Idioma Oficial de la Santa Iglesia: el latín.

¿Cómo asegurar la perpetuidad de los ritos católicos, a través de tanta diversidad de idiomas, Naciones, costumbres y que además esas mismas diferencias cambiarían a través del correr de los años ?
Las razones son evidentes, había que asegurarse de que el Idioma que la Iglesia tomara como oficial no fuera modificado a través de los tiempos y los lugares; pues la Historia nos demuestra que los vocablos de los idiomas cambian de significado o se introducen modismos, por el habla popular con el tiempo.
La repuesta sabia de la Iglesia, a todas estas incógnitas preocupantes, las soluciona adoptando una lengua que en sí misma sea inalterable, inmutable en lo esencial de sus vocablos.

Por otro lado se sabe que en el culto de todas las religiones se emplea un lenguaje sagrado. Durante los primeros tres siglos de la Iglesia Católica Romana, el idioma era el griego, que era la lengua más comúnmente empleada en el mundo latino. A partir del siglo IV el latín se transformó en el idioma común del Imperio Romano. El latín permaneció durante siglos en la Iglesia Católica Romana como la lengua para el culto. Muy naturalmente, el latín era también el idioma del rito Romano en su acto fundamental del culto: la Misa. Así permaneció incluso después de que el latín fuera reemplazado por el lenguaje vivo de las distintas lenguas romances.
   Y llegamos a la cuestión: ¿por qué el latín y no otra alternativa? Respondemos: la Divina Providencia establece aun las cuestiones secundarias. Por ejemplo, Palestina (Jerusalén) es el lugar de la Redención de Jesucristo. Roma es el centro de la Iglesia. Pedro no nació en Roma, él fue a Roma. ¿Por qué? Porque era el centro del entonces Imperio Romano, es decir, del mundo. Este es el fundamento práctico de la propagación de la Fe por el Imperio Romano,sólo una cuestión humana, una cuestión histórica, pero en la que ciertamente participa la Divina Providencia .
   Un proceso semejante puede verse incluso en otras religiones. Para los musulmanes , la vieja lengua árabe está muerta y, no obstante, sigue siendo el lenguaje de su liturgia, de su culto. Para los hindúes , lo es el sánscrito .
   Debido a su obligada conexión con lo sobrenatural, el culto naturalmente requiere su propio lenguaje religioso, que no debe ser uno "vulgar".

Para averiguar más del tema:

Pero como uno de mis objetivos es el de propagar esta celebración tan antigua y rica, aquí les dejo a todos los sacerdotes que deseen aprender o perfeccionar este rito una guía audiovisual.


O también la pueden ver en los videos de:

Para un detalle teórico, ir a:


Aquí dejo también recursos, tanto para el Sacerdote, como para el laico. Ellos son el Misal, Gradual, Breviario y Antifonario:

Missale Romanum (Misal)


Es el libro litúrgico según el  rito romano que contiene todas las ceremonias, oraciones, lecturas y rúbricas para la celebración de las oraciones para la celebración de la Santa Misa.
Se le llama misal romano, porque es el oficial de la Iglesia y consta de tres partes: el ordinario de misa, con las oraciones de cada día, el santoral y las misas votivas, y misas de difuntos.

 Graduale Romanum (Gradual)


 Libro que recoge todos los temas musicales de la misa. Se canta o se lee después de la  Epístola y antes del aleluya, o, durante el tiempo de la cuaresma, antes del tracto.

Breviarium Romanum (Breviario)


 Recoge el conjunto abreviado de las obligaciones públicas religiosas del clero a lo largo del año (más allá de la Misa). En síntesis recoge las  oraciones, lecturas bíblicas y salmos que deben ser rezados o recitados en las diferentes horas del día y según el periodo del año. La finalidad es acompañar la obligación de la Misa, a la que todo católico viene obligado, con la pública manifestación religiosa en forma de plegaria.

Por día:
Antiphonale (Antifonario)


Libro litúrgico de los ritos latinos de la Iglesia que recoge las antífonas de todo el año, dispuestas según el orden del calendario, entre las que se intercalaban oportunamente las de las solemnidades y fiestas.
En apéndice se unían los cantos de comunes de santos y de solemnidades votivas y las colecciones para la celebración de los domingos de cotidiano. La antífona es un breve pasaje, tomado por lo común de la Sagrada Escritura, que se canta o reza antes y después de los salmos y de los cánticos en las horas canónicas y guarda relación con el oficio propio del día.

Espero que sea de ayuda y utilidad para quien tenga el interés en la difusión de este forma extraordinaria de la Santa Misa.