Ornamentos litúrgicos - II
Indumentaria clerical



- Roquete: El roquete es una vestidura eclesiástica de lino parecida al alba pero más corta y que se lleva sin ceñir al cuerpo. Es similar al sobrepelliz pero con la diferencia de que las mangas son estrechas.

El uso del roquete ha quedado desde el siglo XIII para los obispos y para algunos canónigos siendo el sobrepelliz propio de todos los clérigos. El roquete parece que ya se utilizaba en el siglo IX pero su nombre actual derivado del latín roccuso del alemán rock (hábito) no se comienza a usar hasta comienzos del siglo XIII. En el Siglo XX, el roquete es de uso común en las celebraciones litúrgicas en los ministros religiosos sean ordenados o estén en vías de serlo. Los obispos, presbíteros y diáconos los usan según del derecho.
-Muceta de párroco: Los curas párrocos españoles tienen el privilegio de usar muceta negra con forro morado sobre la sobrepelliz. Ésta es abierta, parecida a la esclavina.
-Muceta: es una prenda corta, que llega hasta los codos y con botones en la parte delantera. La usan los prelados encima del roquete.
Indumentaria clerical

"El hábito eclesiástico es un signo de consagración para uno mismo, nos recuerda lo que somos, recuerda al mundo la existencia de Dios, hace bien a los creyentes que se alegran de ver ministros sagrados en la calle, supone una mortificación en tiempo caluroso.
Bajo la sotana, el sacerdote viste como el común de los hombres. Pero revestido con su traje talar, su naturaleza humana queda cubierta por la consagración.
El que viste su hábito eclesiástico es como si dijera: el lote de mi heredad es el Señor.
El color negro recuerda a todos que el que lo lleva ha muerto al mundo. Todas las vanidades del siglo han muerto para ese ser humano que ya sólo ha de vivir de Dios. El color blanco del alzacuellos simboliza la pureza del alma. Conociendo el simbolismo de estos dos colores es una cosa muy bella que todas las vestiduras del sacerdote, incluso las de debajo de la sotana, sean de esos dos colores: blanca camisa y alzacuellos, negro jersey, pantalones, calcetines y zapatos.
El hábito eclesiástico también es signo de pobreza que nos evita pensar en las modas del mundo. Es como si dijéramos al mundo: Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre."
-Esclavina o valona: manteo corto de verano que, a manera de amplia muceta abierta, llega hasta más allá del codo.
Con esta introducción comienzo el artículo, que esta vez comienza desde lo básico: el hábito talar. También hay algunos elementos particulares, abrigos, capas, etc. Luego explico algunas cosas del hábito coral, utilizado en las funciones litúrgicas.
Hábito talar
El hábito talar es la sotana (en el caso del sacerdote), la cual tiene diferentes cortes dependiendo el origen (hipana, galicana, germana, etc.), la congregación o sociedad sacerdotal de la que se sea miembro, etc.
Elementos que pueden estar presentes en el hábito talar sacerdotal:
-Manteo o ferraiolo: capa de etiqueta y abrigo. De paño fino sin forro, ruedo de circunferencia completa, sin cuello ni gancho, atado con fiador de borlas o cintas de seda, con vistas de seda o satinadas.

-Pelerina: capa que llega hasta las rodillas, de paño grueso, cuello habitualmente de terciopelo. A veces con botonadura y aberturas laterales para pasar los brazos. Muy común en el clero francés.
Los clérigos pueden utilizar solideo negro en la cabeza, aunque no pueden utilizarlo con el hábito coral (como lo hacen abades o superiores religiosos).
Redentorista transaplino (Papa Stronsay) con solideo.
Hábito coral
Se llama así el conjunto de vestimentas que utilizan los sacerdotes, hermanos y clérigos en general para asistir al coro para participar de una ceremonia u oficio litúrgico.



Hábito coral de párroco, canónigo y maestro de ceremonias del Papa.
- Sobrepelliz: La sobrepelliz es una vestidura eclesiástica de lino parecida al alba pero más corta y que se lleva sin ceñir al cuerpo. La sobrepelliz sirve para coral y para la administración de sacramentos desde el siglo XI. Esta se coloca sobre el hábito de los religiosos.
Su nombre tiene origen en los países del Norte de Europa en los que se llevó sobre los vestidos fabricados en piel. Su largura que al principio llegaba hasta los pies del oficiante, se fue acortando desde el siglo XIV y a lo largo del siglo XVII se redujo hasta poco más abajo de la cintura, acortándose las mangas y llenándose de rizos. Cuando éstas se suprimen, la sobrepelliz se convierte en colobium ogarnacha (derivando en roquete de sacristanes).


A la derecha, roquete con privilegio: manga corta.
El uso del roquete ha quedado desde el siglo XIII para los obispos y para algunos canónigos siendo el sobrepelliz propio de todos los clérigos. El roquete parece que ya se utilizaba en el siglo IX pero su nombre actual derivado del latín roccuso del alemán rock (hábito) no se comienza a usar hasta comienzos del siglo XIII. En el Siglo XX, el roquete es de uso común en las celebraciones litúrgicas en los ministros religiosos sean ordenados o estén en vías de serlo. Los obispos, presbíteros y diáconos los usan según del derecho.
-Muceta de párroco: Los curas párrocos españoles tienen el privilegio de usar muceta negra con forro morado sobre la sobrepelliz. Ésta es abierta, parecida a la esclavina.
-Muceta: es una prenda corta, que llega hasta los codos y con botones en la parte delantera. La usan los prelados encima del roquete.

Canónigos con muceta y birrete.




























